El incendio forestal que se desató el lunes por la tarde en Puerto Patriada, dentro de la jurisdicción de El Hoyo, continúa activo y mantiene en alerta a las localidades de la Comarca Andina, en especial a Epuyén, hacia donde avanzan algunos de los focos. Si bien durante la jornada del martes el viento dio una tregua, la intensa presencia de humo en la región impidió el despliegue de medios aéreos, dificultando las tareas de combate.
Según informó Sandro Lobos, jefe de Operaciones de la Brigada de Incendios de Chubut, el fuego afecta actualmente sectores cercanos al río Epuyén y su desembocadura, además de presentar focos activos en el paraje Rincón de Lobo. “El incendio se mantuvo tranquilo porque no hubo viento, pero no pudimos trabajar con los medios aéreos. Los caminos son angostos y hay muchos vecinos alrededor”, explicó. En ese contexto, el objetivo principal es evitar que las llamas desciendan por la ladera y alcancen zonas habitadas.
La situación resulta aún más compleja del lado de Epuyén, donde el fuego avanza bordeando el cerro Pirque. “Son lugares más difíciles para trabajar. En muchos casos no queda más que ir vivienda por vivienda y cuidar. Hay personal abocado exclusivamente a esa zona”, detalló Lobos, al tiempo que remarcó que la falta de viento permite ganar tiempo para alejar el fuego de las casas.
En paralelo, el hospital rural de Epuyén activó un equipo específico para atender la emergencia, aunque solicitó a la comunidad hacer un uso racional de la guardia. “La idea es que la gente venga realmente ante una urgencia, porque queremos dejar espacio para todo lo que pueda surgir a raíz del incendio”, explicó Tilsa Aburto, técnica en Recursos Humanos y responsable del hospital.
Hasta el momento, el personal sanitario atendió casos de afecciones respiratorias vinculadas al humo, como crisis asmáticas, EPOC, irritaciones oculares y episodios de angustia y pánico. “No pasó ni un año del último incendio que fue una catástrofe para la región. Esto revive esos momentos. La gente necesita ser escuchada”, señaló Aburto, quien recordó que incluso integrantes del propio hospital sufrieron pérdidas en el siniestro anterior.
La responsable del centro de salud advirtió además sobre la falta de información oficial sistematizada, ya que en esta oportunidad no se conformó un comité de emergencia con partes diarios. “Eso nos deja en una situación de incertidumbre. Las redes sociales confunden y generan pánico. Tener información precisa nos ayudaría muchísimo”, afirmó. Para suplir esa carencia, trabajadores comunitarios recorren distintos sectores y transmiten reportes informales sobre la evolución del incendio.
Por su parte, las autoridades sanitarias de El Hoyo instalaron un puesto sanitario en Rincón de Lobo, a pocos kilómetros de los focos activos. “Hemos atendido personas que vinieron a buscar inhaladores, casos de irritación ocular y algunas lesiones menores. Nada grave”, explicó Rita González, enfermera a cargo del operativo. Según indicó, la presencia del puesto busca acercar la atención a la zona afectada y brindar tranquilidad a la población.
González señaló que la demanda fue menor a la esperada debido a que muchos adultos mayores fueron evacuados, mientras que vecinos y vecinas permanecen defendiendo sus viviendas ante el avance del fuego. “El trabajo más fuerte de salud mental vendrá después. Hoy estamos focalizados en la atención primaria, pero estar presentes ya genera contención”, concluyó.