La provincia de Río Negro registró la pérdida de 376 empresas en los últimos dos años, según datos difundidos en las últimas horas. El informe compara la situación con la de Neuquén, que en el mismo período logró crear nuevas firmas pese al contexto macroeconómico adverso. La caída rionegrina se asocia a un modelo productivo con limitaciones estructurales y baja diversificación.
El análisis señala que la reducción del tejido privado afecta directamente la generación de empleo formal y la recaudación provincial. Sectores como comercio, servicios y pequeñas industrias fueron los más golpeados, con cierres que se aceleraron durante 2025 y continuaron en el inicio de 2026.
Economistas consultados advierten que la provincia enfrenta un desafío serio para recuperar dinamismo, ya que la pérdida de empresas implica también la desaparición de proveedores, redes de valor y oportunidades de inversión. La comparación con Neuquén —que logró expandirse incluso en crisis— expone la necesidad de revisar estrategias productivas.
El gobierno provincial aún no emitió un comunicado oficial sobre el informe, aunque fuentes del Ministerio de Producción reconocen que la situación es “preocupante” y que se evalúan medidas de estímulo para frenar la caída.