Bariloche empezó a sentir el clima mundialista incluso antes de que los motores se enciendan en pista. Desde comienzos de la semana, el arribo de camiones, contenedores y estructuras técnicas transformó por completo el nuevo trazado, que ya luce como un escenario de elite para recibir la primera fecha del Mundial 2026.
El paddock se llenó rápidamente de movimiento: operarios, ingenieros y mecánicos desplegaron carpas, descargaron equipamiento y comenzaron a montar los boxes que albergarán a los equipos durante el fin de semana. Este miércoles, varias escuderías ya trabajaban sobre las motos, ajustando detalles y dejando todo listo para las primeras actividades oficiales.
La ciudad, que se prepara para recibir a miles de visitantes, vive horas de expectativa mientras el circuito termina de afinar su puesta a punto para un evento que promete impacto deportivo, turístico y económico.