30/03/2026 - Edición Nº2672

Río Negro

Gremiales

Weretilneck reabre paritarias bajo presión y reconoce una deuda millonaria con estatales

Un acuerdo forzado por la presión sindical y el deterioro salarial que obliga al Gobierno a retroceder en su estrategia



El gobierno de Río Negro, encabezado por Alberto Weretilneck, acordó con la Asociación Trabajadores del Estado la reapertura de paritarias para el próximo 9 de abril y el pago de recategorizaciones adeudadas a trabajadores de distintos organismos públicos. La decisión se formalizó tras una reunión en Buenos Aires con el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, en un contexto marcado por la presión sindical y el deterioro del poder adquisitivo de los estatales.

 

El encuentro, que se extendió por casi dos horas en una oficina sobre la calle Reconquista, no solo fijó una fecha para retomar la negociación salarial, sino que también dejó en evidencia un punto sensible para la gestión: la existencia de una deuda acumulada en concepto de recategorizaciones automáticas que durante meses no tuvo resolución. El reconocimiento de ese pasivo aparece como una respuesta tardía a un reclamo sostenido del gremio.

 

Deuda acumulada y promesa de regularización

 

Desde ATE destacaron que el reconocimiento de las recategorizaciones adeudadas constituye un avance importante, ya que se trata de un monto global millonario que impactará directamente en los salarios de los trabajadores. Sin embargo, el hecho de que recién ahora se aborde esta situación también expone falencias en la administración de los recursos humanos del Estado provincial y en la actualización de las condiciones laborales.

 

Según se informó, para la audiencia del 9 de abril el Ejecutivo deberá presentar un detalle pormenorizado que identifique a cada agente alcanzado, el organismo en el que presta funciones y el monto adeudado en cada caso. Este punto será clave para determinar el alcance real del acuerdo y evitar nuevas tensiones en un esquema que ya viene mostrando signos de desgaste.

 

Paritarias abiertas y demandas que se acumulan

El acuerdo no se limita a la cuestión de las recategorizaciones. Desde el sindicato adelantaron que en la próxima paritaria insistirán con la necesidad de discutir una recomposición salarial para el segundo cuatrimestre del año, en un contexto inflacionario que sigue erosionando los ingresos. Además, volverán a poner sobre la mesa el reclamo de estabilidad laboral y el pase a planta permanente de trabajadores precarizados.

 

En paralelo, se definió avanzar con mesas sectoriales en áreas sensibles como Desarrollo Social, SENAF, Educación y Trabajo, donde también se acumulan conflictos y demandas específicas. Estas instancias serán determinantes para evaluar si el Gobierno logra descomprimir la situación o si, por el contrario, los reclamos tienden a profundizarse.

 

Un alivio parcial en un escenario de tensión

 

Si bien el anuncio permite al Ejecutivo mostrar un gesto de apertura al diálogo, el trasfondo revela un escenario más complejo. La necesidad de reconocer deudas atrasadas y reabrir paritarias en un corto plazo refleja las dificultades de la gestión para sostener una política salarial consistente en el tiempo.

 

El desafío para el gobierno de Weretilneck será ahora transformar este acuerdo en soluciones concretas y sostenibles, evitando que la negociación quede en anuncios sin impacto real. Con los gremios en estado de alerta y una economía que no da respiro, la próxima paritaria será un test clave para medir la capacidad del Ejecutivo de recuperar iniciativa en un frente siempre sensible.