El creciente malestar se da en un contexto de cambios recientes dentro del Ministerio de Salud que conduce Demetrio Thalasselis, donde se registraron salidas de funcionarios y posteriores reemplazos. A esto se suma la política oficial de promoción de la provincia como destino para atraer profesionales médicos de otras jurisdicciones, en medio de un sistema tensionado.
Desde ATE alertaron que “peligra la cobertura de numerosos servicios en hospitales públicos”, en referencia a la aplicación de límites a las horas extras establecidas en la Ley 1844. Esta medida impacta directamente en sectores esenciales como mucamas, cocina, lavadero, seguridad, camilleros, mantenimiento, choferes, administrativos y profesionales de la salud.
El sindicato remarcó que, en muchos casos, las horas extras superan los topes por la falta de personal, una situación que consideran estructural. “Esta situación se da en un contexto en el que la demanda de atención aumenta mes a mes, producto del crecimiento de la población y de la cantidad de personas que, ante los altos costos del sistema privado, recurren al sistema público de salud”, señalaron.
Por su parte, UPCN solicitó formalmente al ministro Thalasselis la convocatoria “urgente” del Consejo Provincial de Salud para abordar lo que definieron como “temas críticos”. Entre los principales puntos planteados figuran las renuncias de directores hospitalarios, los límites a las horas extras y el estado general de los nosocomios.
El gremio también puso el foco en la operatividad hospitalaria, la falta de insumos, las condiciones edilicias y laborales, y reclamó un informe detallado sobre el Fondo de Obras Sociales (FOS), en un intento por obtener mayor claridad sobre los recursos disponibles en el sistema.
Desde ASSPUR fueron más allá y plantearon que la situación actual responde a un problema de fondo. “No se trata de hechos aislados, sino de una crisis estructural del sistema público de salud. Las renuncias son consecuencia directa de salarios de pobreza, falta de personal, sobrecarga laboral y ausencia de políticas sanitarias eficaces”, afirmaron.
El sindicato advirtió que el sistema se sostiene actualmente mediante el pluriempleo y jornadas extensas, lo que impacta tanto en los trabajadores como en la calidad de atención. “Ni siquiera con el máximo de guardias se alcanza un ingreso digno”, indicaron, al tiempo que señalaron el deterioro de la infraestructura hospitalaria, con falta de insumos, equipamiento fuera de servicio y procesos de digitalización incompletos. También remarcaron el aumento de derivaciones al sector privado como una señal de debilitamiento del sistema público.