La exploración espacial atraviesa uno de sus momentos más trascendentes. La misión Artemis II de la NASA marcará este lunes un hito clave cuando la cápsula Orión se interne en la región de la Luna que permanece invisible desde la Tierra, en lo que será el regreso de astronautas a esa zona tras más de medio siglo.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, afronta un doble desafío: realizar observaciones directas del lado oculto y alcanzar una distancia récord de 402.000 kilómetros desde la Tierra, superando la marca establecida por la histórica misión Apolo 13.
El punto de mayor tensión de la misión se producirá cuando la nave pierda completamente el contacto por radio con el centro de control terrestre. Durante aproximadamente 50 minutos, los astronautas permanecerán incomunicados mientras orbitan por detrás de la Luna.
Este período de silencio absoluto no solo representa un desafío técnico, sino también una prueba crucial para los sistemas de navegación autónoma de la cápsula Orión. Durante ese lapso, la tripulación deberá operar de manera independiente, registrando datos y tomando decisiones sin asistencia directa desde la Tierra.
Uno de los principales objetivos de Artemis II será capturar imágenes del 20% de la cara oculta lunar que nunca ha sido observada directamente por ojos humanos. Equipados con tecnología de alta resolución, los astronautas documentarán formaciones geológicas de enorme interés científico.
Entre los puntos destacados se encuentran la Cuenca Orientale, un gigantesco cráter solo visible parcialmente desde la Tierra, y los cráteres Pierazzo y Ohm, caracterizados por su relieve abrupto. Estas observaciones permitirán analizar la interacción de la luz solar con la superficie y comprender mejor la dinámica del polvo lunar.
Los datos recolectados durante esta misión serán fundamentales para el futuro de la exploración espacial. La información obtenida contribuirá al diseño de infraestructuras en la Luna y al desarrollo de misiones de larga duración, con la vista puesta en un eventual viaje a Marte.
“Nadie ha visto Orientale completo desde el espacio profundo hasta hoy”, afirmó el astronauta Jeremy Hansen, destacando el valor científico de esta travesía. La misión Artemis II no solo busca ampliar los límites del conocimiento humano, sino también sentar las bases de una presencia sostenida fuera de la Tierra.
Transmisión:
Se podrá observar el fenómeno tanto desde Netflix como desde el canal de YouTube de la NASA.