El hecho ocurrió en la madrugada de ayer, cuando un camión que circulaba en sentido contrario invadió el carril del ómnibus y estuvo a punto de provocar un choque frontal.
El conductor del micro, identificado como Gustavo Uriz, de 45 años, realizó una maniobra evasiva y logró que sólo se rozaran los laterales de ambos vehículos. El impacto causó la rotura de dos vidrios del colectivo, pero no hubo heridos de gravedad. El camionero, en cambio, siguió su marcha sin detenerse y fue interceptado por la policía en Chichinales, a más de 200 kilómetros del lugar del incidente.
Los pasajeros del micro afectado tuvieron que esperar en la terminal de Río Colorado por otro vehículo que los trasladara a su destino final. Dos de ellos fueron atendidos en el hospital local por lesiones leves. La policía de la Regional IV inició una investigación para determinar las causas del siniestro y la responsabilidad del camionero, que conducía un Scania blanco con caja térmica.
El chofer del micro fue elogiado por su rápida reacción y su profesionalismo, que evitaron una tragedia mayor. Los pasajeros le agradecieron su valentía y le expresaron su apoyo. "Fue un milagro que estemos vivos. Gracias a Dios y al chofer que supo qué hacer en ese momento", dijo una de las viajeras.