La última reunión paritaria en Río Negro terminó sin acuerdo por parte del Gobierno provincial y los gremios estatales, luego de que la Administración de Alberto Weretilneck propusiera una suma fija por única vez como "compensación" por los meses sin incrementos salariales. La oferta fue rechazada por los gremios estatales, lo que generó un clima de malestar y llevó a la Unter a convocar a un plenario para definir los próximos pasos a seguir.
La propuesta del Ejecutivo consistió en montos de 80.000, 90.000 y 100.000 pesos, según la antigüedad del agente público, a abonarse con los haberes de febrero. Sin embargo, los gremios Unter, UPCN y ATE consideraron la oferta insuficiente y solicitaron que las sumas sean incorporadas a los próximos sueldos. La negociación continuará el martes 18 de febrero, en busca de una solución al conflicto.
Desde UPCN calificaron la oferta como "destructiva", mientras que ATE la tildó de "insuficiente" y remarcó la necesidad de que estos montos sean integrados a los salarios. Por su parte, la conducción del sindicato docente de la Unter expresó su "molestia y preocupación" por la falta de una propuesta salarial seria y decidió convocar a su plenario de secretarios generales para el jueves 13 de febrero.
El conflicto salarial en la provincia se arrastra desde el último cuatrimestre de 2024, cuando la administración provincial decidió no otorgar aumentos bajo el argumento de que los incrementos previos habían superado la inflación. Ayer, en la mesa de negociación, los representantes gubernamentales presentaron la "compensación" como única alternativa, lo que fue rechazado por los gremios, que exigen mejoras salariales para 2025.
Cabe recordar que los estatales recibieron su último aumento en septiembre de 2024, con sumas fijas de 50.000, 60.000 y 70.000 pesos, lo que impactó fuertemente en la masa salarial. Desde entonces, no hubo nuevas subas, lo que generó un desfasaje respecto a la inflación, según denuncian los sindicatos. A esto se suma la falta de aumentos en el último bimestre de 2023, profundizando la pérdida del poder adquisitivo.
La negociación del próximo martes será clave para determinar si el gobierno revisa su postura o si los gremios endurecen su plan de lucha. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los trabajadores estatales, quienes esperan una respuesta acorde a la crisis económica que atraviesa el país.