17/04/2026 - Edición Nº2690

Nacional

Colapso cooperativo

SanCor pidió su propia quiebra: la histórica láctea quedó al borde del cierre

09:31 |SanCor pidió su propia quiebra ante la Justicia santafesina y profundizó una crisis marcada por deuda, caída productiva y salarios impagos.



SanCor pidió su propia quiebra ante la Justicia santafesina y entró en la etapa más crítica de una crisis que desde hace años viene golpeando a la histórica cooperativa láctea. La presentación fue realizada en el marco del concurso preventivo que la empresa tramita desde febrero de 2025 y ahora será el tribunal de Rafaela el que deberá definir si acepta el planteo y cómo sigue el proceso judicial.

El movimiento marca un punto de inflexión para una firma emblemática de la industria alimentaria argentina. Aunque jurídicamente todavía no puede afirmarse que SanCor esté quebrada, sí quedó al borde de ese desenlace luego de pedir formalmente su propia quiebra como salida frente al deterioro financiero y operativo que ya no logró contener.

La decisión judicial que puede definir el futuro de SanCor

De acuerdo con la información oficial difundida por la Justicia de Santa Fe, el pedido de quiebra fue impulsado por el Consejo de Administración de la cooperativa y deberá ser ratificado en una asamblea convocada para el 30 de abril. A partir de allí, el tribunal tendrá que resolver si hace lugar a la solicitud.

Ese dato es central para no perder precisión: SanCor no fue declarada en quiebra por la Justicia, sino que presentó un pedido de propia quiebra. La diferencia no es menor, porque el futuro de la empresa depende ahora de una resolución judicial que todavía está pendiente.

Por qué SanCor pidió su propia quiebra

La presentación expone el fracaso del intento de reestructuración que la cooperativa había puesto en marcha para evitar un colapso definitivo. El concurso preventivo, que en teoría debía ordenar el pasivo y dar margen para recomponer la operación, no alcanzó para revertir la situación.

En ese contexto, SanCor siguió arrastrando problemas de financiamiento, falta de capital de trabajo, dificultades para sostener su actividad y deudas acumuladas con trabajadores, organismos públicos y acreedores comerciales. La conclusión fue contundente: la herramienta concursal dejó de ser suficiente para sostener a la empresa.

Cuánto debe SanCor

Uno de los datos más relevantes de la crisis de SanCor es el tamaño de su pasivo. La deuda validada en el expediente judicial ronda los US$120 millones, entre compromisos en dólares y en pesos. Ese volumen confirma la magnitud del deterioro que enfrenta la cooperativa y explica por qué el concurso preventivo no logró encauzar la situación.

Entre los acreedores reconocidos aparecen organismos estatales y fondos financieros del exterior, en un esquema que refleja la complejidad del pasivo. A eso se suma la acumulación de nueva deuda incluso después de iniciado el proceso concursal, una señal clara de que la crisis no solo no se frenó, sino que siguió agravándose.

Caída de producción y conflicto salarial

La crisis financiera de SanCor también tuvo un fuerte impacto sobre su actividad productiva. La empresa, que en sus años de mayor expansión llegó a procesar más de 4 millones de litros de leche por día, quedó reducida a una escala muy inferior, con una estructura cada vez más limitada y menor capacidad para sostener su operación industrial.

Al mismo tiempo, el deterioro se trasladó al frente laboral. La firma enfrenta reclamos por salarios impagos y mantiene un conflicto abierto con el gremio Atilra, que denunció atrasos de varios meses en el pago de haberes y aguinaldos. Ese escenario profundiza la gravedad del caso, porque ya no se trata solo de una crisis empresaria, sino también de un problema social y productivo.

Qué puede pasar ahora con SanCor

A partir del pedido de propia quiebra, el expediente entra en una etapa decisiva. La Justicia deberá analizar si acepta la solicitud y definir cómo continuará el proceso sobre una compañía que perdió volumen, capacidad financiera y margen para sostener su actividad.

Más allá del desenlace formal, el pedido presentado por SanCor tiene un peso simbólico evidente. Se trata de una de las empresas más representativas del cooperativismo y de la industria láctea argentina, hoy arrinconada por una deuda millonaria, una fuerte caída de producción y un deterioro operativo que terminó por poner en duda su continuidad.

La quiebra de SanCor, un golpe a una empresa emblemática

La crisis de SanCor no es solo la historia de una empresa en problemas. También representa el derrumbe de una marca que durante décadas ocupó un lugar central en la producción láctea del país. Por eso, el pedido de propia quiebra tiene un impacto que excede lo judicial: pone en evidencia el ocaso de un emblema de la economía argentina.

Si la Justicia acepta el planteo, la cooperativa quedará formalmente más cerca del cierre de una etapa histórica. Si no lo hace, la incertidumbre seguirá abierta. En cualquiera de los dos casos, el dato político, económico y social ya está instalado: SanCor atraviesa su hora más crítica.