El Hospital Artémides Zatti de Viedma concretó una cirugía pediátrica de alta complejidad que marca un hito para la salud pública local: por primera vez se realizó la extracción de un quiste hidatídico mediante videolaparoscopía en un paciente infantil.
La intervención representa un avance importante en la atención pediátrica, ya que se trata de una técnica mínimamente invasiva que permite una mejor recuperación, menos agresión quirúrgica y una reducción en los tiempos de internación.
Este tipo de procedimiento no solo implica una mejora en términos médicos, sino también un salto en la capacidad del hospital para incorporar prácticas de mayor complejidad dentro del sistema público de salud.
Desde el centro de salud destacaron que la operación fue posible gracias al trabajo coordinado de todo el equipo quirúrgico y al aporte del IPROSS, que facilitó el material necesario para llevar adelante la práctica.
La directora del hospital, Laura Guttmann, valoró especialmente el compromiso del personal involucrado en la intervención. En ese sentido, remarcó la participación articulada del cirujano principal, los ayudantes, el anestesista, la instrumentadora, enfermeras, pediatras, camilleros y personal de apoyo.
Para el hospital, el resultado de esta cirugía no solo refleja capacidad técnica, sino también la posibilidad de seguir fortaleciendo la atención especializada en Viedma.
La videolaparoscopía es una herramienta quirúrgica que permite realizar intervenciones complejas con menor invasión que una cirugía convencional. Eso se traduce en beneficios concretos para el paciente, como menor dolor postoperatorio, recuperación más rápida y menos días de internación.
En este caso, su aplicación en una cirugía pediátrica de quiste hidatídico marca un antecedente importante para la salud pública rionegrina y abre la puerta a nuevas prácticas de este tipo en el ámbito hospitalario local.