La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional de ATE-ANAC para el próximo martes 21 de abril, una medida que impactará en la operatoria aérea durante toda la jornada y que volverá a tensar la relación entre el Gobierno y los trabajadores del sector aeronáutico.
La protesta fue resuelta tras el fracaso de las negociaciones paritarias en la administración pública y en un contexto de rechazo a los recortes en la estructura estatal. Además del paro, el gremio convocó a una movilización hacia el Aeroparque Jorge Newbery.
La medida de fuerza fue ratificada por la Coordinación Nacional de ATE en la ANAC, que confirmó su adhesión al paro nacional lanzado por el sindicato. Según advirtieron desde el gremio, la protesta afectará la actividad aérea en todo el país a lo largo del martes 21 de abril.
La concentración para la movilización fue convocada a las 12 en la intersección de Costanera Rafael Obligado y Jerónimo Salguero, en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde ATE-ANAC sostienen que el conflicto tiene como eje central la falta de respuestas del Gobierno frente a la situación salarial del sector. En ese marco, reclaman el cumplimiento de un acuerdo de pago de una suma no remunerativa y su actualización conforme a la última paritaria.
El sindicato acusa al Ejecutivo de no haber tenido intención de resolver el reclamo y de perjudicar a quienes sostienen el funcionamiento del sistema aeronáutico.
La medida llega después de que venciera el plazo de la conciliación obligatoria, que había sido dictada tras un primer anuncio de paro en marzo. Según el gremio, durante ese período no hubo avances concretos y, por el contrario, el Gobierno habría intentado limitar el derecho a la protesta mediante nuevas disposiciones.
Por eso, la organización retomó el plan de lucha y advirtió que seguirá profundizando las medidas si no aparecen respuestas oficiales.
El paro del 21 de abril abre un nuevo frente de conflicto en un sector especialmente sensible por el impacto directo que cualquier medida tiene sobre vuelos, pasajeros y operatoria aeroportuaria.
Desde ATE-ANAC aseguran que sostuvieron el diálogo y cumplieron con las instancias formales para evitar una escalada, pero remarcan que ya no ven voluntad política del otro lado para alcanzar una solución