La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (Unter) definió un nuevo paro de 48 horas para los primeros días de mayo, en el marco de su plan de lucha. La medida quedó sujeta a un eventual llamado a paritarias por parte del Gobierno provincial antes del 30 de abril.
La decisión fue tomada durante el Congreso Extraordinario realizado en el polideportivo “Osvaldo Soliz” de Fernández Oro, donde delegados de toda la provincia debatieron la situación salarial y laboral del sector docente.
Según lo resuelto, la medida de fuerza se llevaría adelante el martes 5 de mayo con una acción provincial y el miércoles 6 con actividades locales. Sin embargo, si el Ejecutivo convoca a paritarias antes de fin de mes pero no presenta una propuesta acorde a los reclamos, el paro se trasladará al 12 y 13 de mayo.
La secretaria general del gremio, Laura Ortiz López, sostuvo: “Esperamos que el gobierno nos pueda convocar” y remarcó que continuarán exigiendo aumentos atados al índice de precios al consumidor (IPC) para evitar sumas no remunerativas.
Entre las principales demandas, Unter exige la continuidad de la actualización salarial por IPC e incorporar un índice patagónico que contemple las particularidades regionales. Además, reiteró el pedido de un salario mínimo de dos millones de pesos y el pase progresivo de sumas no remunerativas al básico.
El congreso también resolvió reclamar la apertura de mesas de trabajo acordadas en la última paritaria, denunciar la “ilegalidad” del botón de presentismo y el incumplimiento en el pago de exámenes preocupacionales por parte del Estado empleador.
El gremio solicitó la derogación de las auditorías médicas, la actualización de la movilidad y la eliminación de topes en toda la provincia. Asimismo, anticipó la judicialización de descuentos considerados “indiscriminados” y el reclamo de devolución de los mismos.
Ortiz López explicó que la fecha límite para una convocatoria responde a la “urgencia de la docencia” y adelantó que convocarán a otros gremios estatales a una reunión en la sede central de Roca para avanzar en una estrategia de “lucha colectiva”.