La crisis económica comienza a impactar con fuerza en Viedma, donde comerciantes y trabajadores advierten por una caída sostenida del consumo y el aumento de despidos en grandes cadenas de supermercados. El diagnóstico fue planteado tras una reunión entre referentes del sector empresarial y el gremio mercantil.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Viedma, Eric Solís, mantuvo un encuentro con el titular de la Asociación de Empleados de Comercio, Bruno Cabrera, en lo que definieron como una primera instancia de diálogo para enfrentar un contexto cada vez más complejo.
Según explicó Solís, uno de los ejes centrales de la reunión fue la pérdida de puestos de trabajo en grandes supermercados, una tendencia que —según indicó— no solo afecta a la capital rionegrina, sino que se replica a nivel nacional.
“Se está despidiendo mucho personal en supermercados grandes”, afirmó el dirigente, quien advirtió que estas decisiones empresariales tienen un impacto directo en toda la economía local. Aunque la Cámara nuclea principalmente a pequeños y medianos comercios, la caída del empleo en grandes cadenas repercute en el circuito económico general.
El deterioro del consumo es otro de los puntos críticos. Solís fue contundente al describir la situación: “Sin consumo no hay comercio, y sin comercio no hay empleo”, resumió. En ese sentido, alertó que la baja en las ventas alcanza incluso a productos esenciales como alimentos.
“Que caiga el consumo de comida es muy preocupante”, sostuvo, al tiempo que explicó que muchas familias optan por segundas marcas o reducen sus compras al mínimo indispensable. Incluso comparó el nivel de actividad actual con el registrado durante la pandemia, al señalar que el consumo “es casi parecido” a aquel período.
El dirigente también puso el foco en el creciente endeudamiento de los consumidores, especialmente a través de billeteras virtuales. Según señaló, muchas personas acceden a créditos que luego no pueden afrontar, lo que genera un problema financiero a futuro, incluso entre jóvenes sin empleo formal.
A este escenario se suma la competencia con el comercio electrónico, que —según Solís— presenta condiciones desiguales frente al comercio tradicional. “Es un desafío grande para el comerciante”, expresó, al cuestionar que muchos vendedores online no enfrentan los mismos costos operativos ni impositivos.
Finalmente, el titular de la Cámara advirtió sobre el malestar en el sector. “Mucha gente se arrepiente”, afirmó, en relación con las expectativas económicas. No obstante, confirmó que continuarán las reuniones con el gremio y que ya se iniciaron gestiones con el intendente de Viedma, Marcos Castro, para conformar una mesa de trabajo que permita abordar la crisis de manera conjunta.