El Municipio de Viedma avanza con el programa de pavimentación y ya definió los criterios que se tendrán en cuenta para seleccionar las cuadras que serán intervenidas. La prioridad estará puesta en aquellas calles que permitan mejorar la conectividad con puntos estratégicos de la ciudad, como escuelas, centros de salud, accesos barriales y servicios esenciales.
La decisión surge de un análisis técnico previo que no solo contempla la demanda vecinal, sino también las condiciones urbanas necesarias para que las obras sean viables y duraderas. Entre los aspectos evaluados aparecen el escurrimiento de aguas, la existencia y estado del cordón cuneta, la infraestructura disponible y el impacto de cada intervención sobre la circulación cotidiana.
El secretario de Desarrollo Territorial, Hábitat y Obras Públicas, Martín Calderón, explicó que la selección de cuadras responde a una lógica de conexión urbana. “Tuvimos que elegir cuadras en base a conectar distintos puntos de la ciudad, donde hay escuelas, donde hay centros médicos y demás”, señaló.
El criterio apunta a evitar intervenciones aisladas y concentrar los recursos en calles que tengan un impacto concreto en la movilidad barrial. Según explicó el funcionario, el objetivo es abarcar distintos sectores de la ciudad y extender el alcance del programa de manera equilibrada.
Antes de avanzar con una cuadra, el Municipio analiza si la obra cuenta con condiciones mínimas para ejecutarse correctamente. Uno de los puntos centrales es el escurrimiento del agua, una variable clave para evitar deterioro prematuro del pavimento, anegamientos o problemas posteriores en días de lluvia.
También se evalúa la existencia de cordón cuneta, su estado general y la infraestructura urbana disponible. Estos elementos son decisivos porque el pavimento no depende únicamente de colocar asfalto: requiere una base técnica que garantice estabilidad, drenaje y durabilidad.
| Criterio evaluado | Por qué importa |
|---|---|
| Conectividad urbana | Prioriza accesos a escuelas, centros de salud y servicios |
| Escurrimiento de aguas | Evita anegamientos y deterioro prematuro |
| Cordón cuneta | Mejora la viabilidad técnica de la obra |
| Infraestructura existente | Define si la cuadra está en condiciones de ser intervenida |
| Adhesión de frentistas | Es necesaria para ejecutar la obra en cada cuadra |
En paralelo, el Municipio inició encuentros con vecinos y juntas vecinales para explicar los alcances del plan y avanzar en la adhesión de los frentistas. Ya se realizaron reuniones en los barrios Zatti, Santa Clara, Don Bosco y Belgrano.
Durante esos encuentros, las autoridades detallaron qué cuadras podrían ser incorporadas, cuáles son los requisitos técnicos y qué costos operativos deberán afrontar los frentistas. Ese punto será clave para la implementación, ya que la ejecución de cada cuadra dependerá también del acompañamiento de quienes viven sobre esas arterias.
Calderón precisó que el programa se sostiene con dos fuentes de financiamiento: recursos municipales y una línea de crédito. Según indicó, el Municipio licitó un crédito de $1.500 millones, de los cuales $1.100 millones estarán destinados específicamente al asfalto.
La combinación de fondos propios y financiamiento externo permite ampliar el alcance del plan, aunque también obliga a ordenar prioridades. En un contexto de recursos limitados, la selección de cuadras se vuelve una decisión urbana y política: no solo se trata de dónde hay más demanda, sino de qué obras generan mayor impacto para la ciudad.
El programa de pavimentación retoma una lógica que Viedma ya había aplicado en 2018, cuando se asfaltaron calles priorizando accesos a barrios, escuelas y centros de atención médica. La diferencia es que ahora el Municipio busca avanzar con una hoja de ruta más precisa, apoyada en criterios técnicos y en instancias de diálogo con los vecinos.
El desafío será equilibrar tres dimensiones: la necesidad de mejorar la infraestructura barrial, la capacidad financiera del Municipio y el costo que deberán asumir los frentistas. Si ese equilibrio se sostiene, el plan puede mejorar la conectividad y ordenar sectores de la ciudad que todavía dependen de calles de tierra o con circulación limitada.