El Banco Central volvió a intervenir con fuerza en el mercado cambiario y compró US$110 millones en el Mercado Libre de Cambios. Con esa operación, la autoridad monetaria cerró la jornada con el mayor saldo comprador en lo que va del mes y logró que las reservas internacionales superaran los US$46.000 millones.
La entidad que conduce Santiago Bausili mantiene así el ritmo de acumulación de divisas dentro de la llamada fase 4 del programa monetario, iniciada a comienzos de 2026. Desde entonces, el BCRA lleva adquiridos US$7.485 millones, una cifra que representa cerca del 75% del objetivo mínimo previsto para el año.
La compra de US$110 millones marcó el registro más alto de mayo para el Banco Central. El dato refuerza la estrategia oficial de recomponer reservas, uno de los puntos centrales del programa económico del Gobierno.
La acumulación de divisas funciona como una señal clave para el mercado: mejora el respaldo del balance del BCRA, fortalece la posición externa y permite mostrar avances frente a los compromisos asumidos en materia monetaria y cambiaria.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Compra del día | US$110 millones |
| Reservas internacionales | Más de US$46.000 millones |
| Compras desde fase 4 | US$7.485 millones |
| Avance sobre meta mínima | Cerca del 75% |
El programa oficial prevé una meta de acumulación de reservas ubicada entre US$10.000 millones y US$17.000 millones durante el año. El rango dependerá de la evolución de la demanda de dinero, la liquidez del mercado cambiario y las condiciones generales del programa monetario.
Según informó la autoridad monetaria, el monto diario de compras estará alineado con una participación cercana al 5% del volumen operado en el mercado de cambios. Además, el BCRA podrá realizar compras en bloque cuando considere que una intervención tradicional podría afectar el funcionamiento del mercado.
La suba de reservas es un dato favorable para el equipo económico, que necesita consolidar confianza en medio de un esquema cambiario todavía sensible. Acumular dólares le permite al Gobierno mostrar mayor capacidad de intervención y reducir la percepción de fragilidad externa.
Sin embargo, el desafío de fondo sigue siendo sostener ese ritmo sin tensionar la actividad económica ni depender exclusivamente de condiciones coyunturales del mercado. La acumulación de reservas será más sólida si se apoya en exportaciones, ingreso genuino de divisas, mejora de la balanza comercial y recuperación de la demanda de pesos.
La estrategia del Banco Central apunta a ordenar el frente cambiario y reforzar la consistencia del programa económico. En ese camino, cada jornada con saldo comprador ayuda a mejorar la foto financiera, aunque el mercado seguirá atento a la continuidad del proceso.
La clave será si el BCRA puede sostener compras significativas durante los próximos meses, especialmente en un contexto donde la economía todavía enfrenta tensiones por actividad, consumo, precios relativos y expectativas cambiarias.
Por ahora, la señal es clara: el Banco Central aceleró la acumulación de divisas, superó los US$46.000 millones de reservas y se acerca al piso de la meta anual. El próximo desafío será transformar esa mejora contable en una fortaleza más estable para el programa económico.