La inflación volvió a sentirse en los productos de primera necesidad en Viedma. Según el relevamiento de la Dirección de Estadística y Censos de Río Negro, el índice de abril fue del 2,11%, por encima del 1,88% registrado en marzo. El dato confirma una nueva aceleración en el costo de vida local, con aumentos extendidos en alimentos, servicios y bienes esenciales.
El informe se realizó sobre 100 productos relevados en la capital rionegrina. El resultado fue claro: 78 registraron aumentos, 8 se mantuvieron sin cambios y apenas 14 bajaron respecto de la medición anterior. En términos interanuales, la variación llegó al 23,60%.
Entre los aumentos más fuertes aparece el azúcar, que encabezó el ranking mensual con una suba del 5,7%. El kilo quedó en $1.652, en un rubro especialmente sensible para el consumo cotidiano.
Otro incremento destacado fue el del gas envasado. La garrafa de 10 kilos aumentó 18,98% y alcanzó los $27.166, un dato que toma mayor peso en esta época del año, cuando el frío empieza a empujar el consumo energético en los hogares.
La suba de la garrafa funciona como una señal concreta del impacto de la inflación sobre familias que dependen del gas envasado para cocinar o calefaccionarse. No se trata solo de un número dentro de una planilla: es un gasto básico que condiciona el presupuesto mensual.
Dentro de los productos de primera necesidad, el pan subió 3,54% y el kilo se ubicó en $3.843. La leche fresca aumentó 3,22% y llegó a $2.140 el litro, mientras que la yerba tuvo un incremento del 1,49% y el paquete de kilo se vendió a $5.232.
El arroz mostró una leve baja del 0,94% y quedó en $2.774 el kilo. Los fideos, en cambio, tuvieron un aumento moderado del 0,45%, con el paquete de 500 gramos en $3.223.
La docena de huevos bajó 0,33% y se ubicó en $3.928. Aunque algunos productos retrocedieron, el mapa general del relevamiento muestra que la mayoría de los bienes básicos volvió a moverse hacia arriba.
Los lácteos también registraron incrementos. El queso de rallar subió 5,77% y alcanzó los $29.820 el kilo. El queso fresco aumentó 3,62% y se ubicó en $12.161 el kilo.
El puré de tomate subió 1,66%, con un valor de $1.193 para el envase de 520 gramos. El aceite de 1,5 litros aumentó 3,64% y llegó a $6.372.
El comportamiento de estos productos muestra una presión persistente sobre la mesa familiar. Son bienes de consumo frecuente, difíciles de reemplazar y con incidencia directa en el gasto cotidiano.
La carne volvió a marcar aumentos en Viedma. El asado vacuno subió 1,42% y el kilo llegó a $22.802. La carne picada aumentó 1,86% y se ubicó en $14.637 el kilo.
La nalga tuvo una suba del 1,20% y quedó en $24.875 el kilo, mientras que el pollo aumentó 1,10% y se comercializó a $5.466 el kilo.
Aunque las variaciones mensuales no fueron las más altas del relevamiento, los valores absolutos muestran que la carne continúa siendo uno de los rubros que más pesa en el bolsillo. En una ciudad donde el consumo de carne sigue siendo central, cada suba se vuelve rápidamente visible en las compras familiares.
En frutas y verduras hubo comportamientos mixtos. La manzana fue el producto que más bajó, con una caída del 8,48%, y el kilo quedó en $4.249. La zanahoria retrocedió 5,76% y se vendió a $1.781 el kilo.
También bajó el zapallo, con una reducción del 5,67%, hasta ubicarse en $1.248 el kilo. En cambio, la papa subió 1,53% y alcanzó los $1.672.
La naranja aumentó 2,78% y quedó en torno a $2.888 el kilo, mientras que la banana subió 3,67% y se vendió a $3.619.
Fuera de los alimentos, el relevamiento también mostró aumentos en rubros decisivos para el presupuesto mensual. El alquiler subió 2,36%, con un costo promedio de $814.583 para rentar una propiedad en Viedma.
La nafta aumentó 12,46% y el litro quedó en torno a $1.958. La electricidad subió 2,64%, con un valor de $236 por kilowatt. En contraste, el gas natural bajó 0,75% y se ubicó en $266 por metro cúbico.
Estos datos muestran que la inflación local no se concentra únicamente en góndolas. También atraviesa transporte, vivienda y servicios, tres rubros que ordenan buena parte de la economía doméstica.
El dato más contundente del informe es la amplitud de los incrementos. Que 78 de 100 productos hayan subido en abril muestra una inflación extendida, incluso cuando el índice general se mantiene lejos de los picos de años anteriores.
La foto de Viedma deja una conclusión clara: la desaceleración nacional no siempre se traduce en alivio inmediato para los hogares. En la vida diaria, el costo de llenar una bolsa de alimentos, pagar el alquiler, cargar combustible o comprar una garrafa sigue marcando el verdadero pulso de la economía.
Abril cerró con una inflación local del 2,11%, pero el impacto real se lee producto por producto. Y en esa lectura fina, la mayoría volvió a subir.