El intendente de Viedma, Marcos Castro, se tomó una licencia de 13 días hábiles por “cuestiones personales”, aunque según fuentes del municipio el jefe comunal habría viajado a Europa para vacacionar. La situación generó malestar político y social en una ciudad golpeada por la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo.
La licencia fue aprobada por el Concejo Deliberante de la capital rionegrina y quedó formalmente en vigencia esta semana. Mientras tanto, el presidente del cuerpo legislativo, Pedro Bichara, asumió interinamente la conducción del Ejecutivo municipal hasta el regreso de Castro.
Bichara ya se instaló en el Palacio Municipal y que no habrá modificaciones dentro del funcionamiento administrativo de las distintas áreas comunales. Desde el municipio insistieron en que se trata de un procedimiento institucional habitual previsto en la Carta Orgánica.
Sin embargo, la situación tomó otra dimensión luego de que trascendiera que el destino elegido por Castro habría sido Europa. La información comenzó a circular en ámbitos políticos y municipales, generando cuestionamientos por el contexto económico que atraviesa la ciudad y gran parte del país.

En distintos sectores políticos de Viedma consideran que, más allá de tratarse de una licencia legal y autorizada, los dirigentes deben mantener una conducta acorde a la realidad social. “En estas circunstancias, un intendente tiene que dar el ejemplo”, señalaron voces vinculadas al ámbito político local ante la consulta de la Comarca News.
También rumores dijeron que quedó en evidencia en una foto que se lo vio en instagram cuando el padre Guillermo Karcher subió una foto en instagram y se lo vió a Marcos Castro en la basilica de Roma, donde inmediatamente le pidieron que borre esa imagen.
Durante la ausencia de Castro, la intendencia quedará bajo la responsabilidad de Bichara, quien asumió interinamente las funciones ejecutivas tal como establece la normativa municipal. Desde el entorno del gobierno local remarcaron que la transición administrativa se desarrolla con normalidad y sin cambios en la estructura de gestión.
La licencia otorgada al jefe comunal contempla 13 días hábiles, por lo que se espera que Castro retome sus actividades oficiales una vez concluido ese período. Hasta el momento, el intendente no realizó declaraciones públicas sobre el viaje ni sobre las versiones que indican que se encuentra fuera del país.
La difusión del viaje ocurre en un contexto marcado por la fuerte caída del consumo, salarios deteriorados y crecientes dificultades económicas para numerosas familias de Viedma. En ese escenario, el desplazamiento del intendente hacia Europa abrió un debate sobre el rol y las señales que transmite la dirigencia política en tiempos de ajuste.
El episodio volvió a instalar discusiones sobre la distancia entre la realidad cotidiana de la ciudadanía y las decisiones personales de algunos funcionarios públicos. Mientras tanto, en el municipio buscan bajarle el tono a la controversia y sostienen que la licencia fue tramitada dentro de los mecanismos institucionales correspondientes.