20/05/2026 - Edición Nº2723

Río Negro

Corredor estratégico patagónico

Río Negro impulsa un tren entre San Antonio Este y Vaca Muerta

12:44 |Legisladores de Vamos con Todos propusieron crear una Unidad de Gestión para desarrollar un corredor ferroviario estratégico basado en una iniciativa de Pedro Pesatti.



Legisladores de Río Negro presentaron un proyecto de ley para crear una Unidad de Gestión para el Desarrollo del Corredor Estratégico Atlántico-Vaca Muerta, una iniciativa que apunta a elaborar una alternativa integral para construir una vía férrea entre el Puerto de San Antonio Este y el área de influencia directa de Vaca Muerta.

La propuesta fue impulsada por los legisladores José Luis Berros y Fabián Pilquinao, del bloque Vamos con Todos, y toma como base un anteproyecto que habría sido presentado originalmente por el vicegobernador rionegrino Pedro Pesatti. El eje es claro: convertir a Río Negro en una pieza logística central para la salida productiva de la Norpatagonia.

 

Un corredor ferroviario para conectar el Atlántico con Vaca Muerta

El proyecto busca diseñar una vía férrea que vincule el Puerto de San Antonio Este con el nodo ferroviario Choele Choel-Darwin, y desde allí asegure continuidad hasta la zona de influencia de Vaca Muerta, en articulación con la provincia de Neuquén.

La iniciativa apunta a fortalecer la integración logística, productiva y territorial de la región. En un contexto donde Vaca Muerta concentra inversiones estratégicas y demanda infraestructura para sostener su crecimiento, Río Negro intenta posicionar su puerto atlántico como una salida clave para cargas, insumos y producción.

 

Qué haría la Unidad de Gestión

Según explicó José Luis Berros, la Unidad de Gestión tendría como objetivo analizar la factibilidad técnica del trazado ferroviario, evaluar la viabilidad económica, financiera y ambiental del proyecto, y determinar su impacto sobre la industria hidrocarburífera, el complejo frutícola y las economías regionales involucradas.

También debería elaborar alternativas de financiamiento mediante esquemas de inversión pública, privada o mixta, diseñar una estrategia de articulación con organismos provinciales, nacionales e internacionales, y promover la reactivación del Corredor Bioceánico de la Norpatagonia.

La clave no está solo en construir vías, sino en ordenar una estrategia de desarrollo regional capaz de conectar puerto, producción, energía, frutas, minería, hidrocarburos y comercio exterior.

 

Casi 300 kilómetros de conexión ferroviaria

Por su parte, Fabián Pilquinao detalló que el proyecto prevé la construcción de unos 200 kilómetros aproximados de línea férrea entre el Puerto de San Antonio Este y el nodo Choele Choel-Darwin.

A eso se sumaría la construcción de otros 95 kilómetros aproximados para asegurar la continuidad ferroviaria desde el nodo interprovincial Río Negro-Neuquén hasta el área de influencia directa de Vaca Muerta.

En total, la iniciativa propone pensar una conexión ferroviaria de escala regional, con impacto potencial sobre costos logísticos, competitividad exportadora y desarrollo de infraestructura en la Norpatagonia.

 

La iniciativa de Pedro Pesatti como antecedente

El proyecto presentado por Berros y Pilquinao reconoce como base el anteproyecto que habría sido impulsado por el vicegobernador Pedro Pesatti, orientado a crear un corredor ferroviario estratégico entre el Atlántico rionegrino y Vaca Muerta.

Ese antecedente le da volumen político a una discusión que no es nueva: Río Negro viene buscando un lugar más relevante dentro del mapa energético y logístico patagónico. La diferencia es que ahora la propuesta ingresa a la Legislatura con una herramienta institucional concreta: una Unidad de Gestión encargada de transformar la idea en un plan técnico, financiero y ambientalmente evaluable.

 

Infraestructura, producción y una oportunidad regional

El corredor propuesto podría tener impacto sobre distintos sectores. Para la industria hidrocarburífera, permitiría mejorar la logística vinculada a Vaca Muerta. Para las economías regionales, abriría una alternativa de transporte más eficiente hacia el puerto. Para el complejo frutícola, podría significar una mejora en costos y competitividad.

La discusión también tiene una dimensión federal. El proyecto invita al Estado Nacional a considerar la propuesta elaborada por la Unidad de Gestión dentro de las políticas de infraestructura estratégica.

En otras palabras, Río Negro busca que el desarrollo de Vaca Muerta no quede encerrado en Neuquén ni dependa únicamente de rutas saturadas o esquemas logísticos parciales. La apuesta es que el Atlántico rionegrino también sea parte del negocio productivo y energético.

 

El desafío: que no quede solo en un anuncio

La creación de una Unidad de Gestión puede ser un primer paso, pero el desafío real será convertir el proyecto en una obra viable. Para eso harán falta estudios técnicos, evaluación ambiental, financiamiento, acuerdos interprovinciales y decisión nacional.

El potencial es evidente: conectar San Antonio Este con Vaca Muerta podría cambiar el mapa logístico de la Norpatagonia. Pero también exige una planificación seria para que la promesa de desarrollo no quede reducida a una consigna legislativa.

Río Negro tiene una oportunidad estratégica. La pregunta, como siempre en materia de infraestructura, será si la política logra sostener el proyecto el tiempo suficiente para que deje de ser una idea ambiciosa y se convierta en una obra real.