25/05/2026 - Edición Nº2728

Río Negro

Recursos naturales

Oro en Río Negro: una empresa canadiense avanza hacia la perforación cerca de Los Menucos

11:45 |Golden Goose Resources terminó de mapear 23 kilómetros de vetas en el proyecto Gran Esperanza y espera resultados de laboratorio para definir si perfora.



Una empresa canadiense avanza en la exploración de oro y plata en el centro de Río Negro, en una zona que empieza a concentrar interés minero internacional. Se trata de Golden Goose Resources, que informó avances en el proyecto Gran Esperanza, un área de 44.400 hectáreas ubicada cerca de Los Menucos y a unos 150 kilómetros al sur de General Roca.

La compañía terminó de mapear 23 kilómetros de vetas con potencial presencia de metales preciosos y ahora espera los resultados de laboratorio de las muestras tomadas en el terreno. Si los análisis son positivos, el próximo paso será definir un programa de perforación diamantina para conocer con mayor precisión qué hay bajo la superficie.

 

Un proyecto en etapa inicial, pero con interés estratégico

Gran Esperanza todavía no es una mina. Está en una fase exploratoria, donde las empresas buscan reunir información geológica suficiente para decidir si vale la pena invertir en etapas más costosas.

Durante las últimas semanas, equipos técnicos de la compañía recorrieron el terreno, identificaron estructuras mineralizadas y tomaron 341 muestras de roca a partir de 265 canales cortados sobre las vetas. Esos estudios permitirán determinar si la presencia de oro y plata tiene volumen y concentración suficientes para justificar nuevas inversiones.

El director ejecutivo de la empresa, Dustin Nanos, explicó que el programa busca generar datos geológicos y geoquímicos para comprender la escala y continuidad de la mineralización, y construir una base técnica para futuras etapas, incluida la perforación.

 

Recursos naturales y soberanía provincial

El avance de Golden Goose vuelve a abrir una discusión de fondo para Río Negro: cómo aprovechar recursos estratégicos sin perder control sobre el territorio, el ambiente y la renta que generan.

La presencia de una empresa extranjera no es un dato menor. En una provincia que busca diversificar su matriz productiva, la minería puede representar inversión, empleo, infraestructura y regalías. Pero también exige reglas claras, controles ambientales estrictos, transparencia pública y participación de las comunidades locales.

La pregunta de fondo no es solo si hay oro bajo la roca. También es quién decide cómo se explota, bajo qué condiciones, cuánto queda en la provincia y qué garantías existen para que el desarrollo no termine siendo una simple extracción de riqueza hacia afuera.

 

Una zona que despierta interés minero

El atractivo de Gran Esperanza también se explica por su ubicación. En las cercanías, Southern Copper, una de las mineras más importantes del mundo, ya realiza perforaciones en un proyecto de oro. Además, a pocos kilómetros se encuentra Calcatreu, un yacimiento de oro y plata que comenzó a operar en agosto pasado y avanza hacia su primera producción.

Ese contexto fortalece el interés de las compañías junior como Golden Goose, que suelen apostar en etapas tempranas a zonas donde la geología ya muestra señales favorables.

Para Río Negro, ese movimiento puede convertirse en una oportunidad productiva, pero también en un desafío institucional: si el territorio se vuelve atractivo para capitales mineros internacionales, el Estado provincial debe estar preparado para negociar desde una posición firme, con información propia y capacidad de fiscalización.

 

Lo que viene

Si los resultados de laboratorio son favorables, la empresa podría avanzar con un programa de perforación. Esa etapa permitirá extraer testigos de roca del subsuelo y medir con mayor precisión la profundidad, extensión y calidad del posible reservorio.

El punto político y económico será seguir de cerca el proceso. La minería puede convertirse en una fuente de desarrollo para Río Negro, pero solo si el interés privado se ordena bajo una premisa básica: los recursos naturales forman parte de la soberanía provincial y nacional. El oro puede atraer inversiones, pero el territorio no puede quedar reducido a una promesa de rentabilidad para empresas extranjeras.