28/05/2026 - Edición Nº2731

Viedma

El FMI impone al Gobierno aumentar el monotributo y una baja de impuestos a los sectores más concentrados

08:46 |El Fondo Monetario exigió más Ganancias y cambios en el monotributo mientras impulsa beneficios fiscales para empresas y los sectores más ricos del país.



El Fondo Monetario Internacional volvió a condicionar el rumbo económico de la administración de Javier Milei y dejó expuestas nuevas exigencias fiscales que impactan directamente sobre trabajadores, monotributistas y jubilados. El organismo reclama ampliar la base del Impuesto a las Ganancias, endurecer el régimen del monotributo y avanzar en una reforma previsional, mientras plantea reducir tributos que afectan a grandes empresas y sectores financieros.

Las condiciones quedaron plasmadas en el informe técnico difundido por el staff del FMI durante la segunda revisión del acuerdo vigente con la Argentina. El planteo generó tensión política porque contradice el discurso oficial de reducción impositiva y expone que parte del ajuste fiscal pretendido por el organismo internacional recaería sobre los sectores medios y asalariados formales.

 

El FMI quiere que más trabajadores vuelvan a pagar Ganancias

Uno de los puntos centrales del documento apunta a restablecer un esquema similar al vigente en 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando cerca del 20% de los empleados registrados tributaban Ganancias. Actualmente, tras las modificaciones implementadas en los últimos años, el alcance del impuesto ronda apenas el 1% de los trabajadores formales.

La propuesta implicaría reducir nuevamente el mínimo no imponible y reincorporar a millones de asalariados al tributo. Según estimaciones del propio FMI, la medida permitiría elevar la recaudación en 1,4 puntos del PBI. El mensaje del organismo es contundente: el equilibrio fiscal ya no debería sostenerse únicamente mediante recortes del gasto público, sino también aumentando la presión impositiva sobre los ingresos formales.

El esquema representa además un giro respecto de las políticas impulsadas durante la gestión de Alberto Fernández, cuando se elevó el piso salarial de Ganancias para aliviar el impacto tributario sobre sectores medios. Ahora, el Fondo pretende revertir esa lógica y consolidar un sistema donde el peso de la recaudación vuelva a recaer sobre trabajadores registrados.

 

Monotributo y jubilaciones, en el centro del ajuste

El informe también exige “alinear” el monotributo con el régimen general y con los aportes previsionales de autónomos. En términos concretos, esto podría traducirse en cuotas más altas para pequeños contribuyentes o en el pase de miles de monotributistas al régimen de responsables inscriptos, con mayores costos fiscales y administrativos.

"El programa reciente firmado con el Gobierno forma parte de un rediseño más amplio del sistema económico”, advierten sectores sindicales y opositores que siguen de cerca las negociaciones con el organismo internacional. La preocupación se concentra en el posible impacto sobre trabajadores independientes, pequeños comerciantes y profesionales que ya enfrentan una fuerte caída del consumo y de la actividad económica.

En paralelo, el FMI volvió a insistir con una reforma previsional destinada a reducir el gasto jubilatorio. Entre las alternativas aparecen modificaciones en el régimen de retiro, aumento de la edad efectiva de jubilación y cambios estructurales para limitar futuras erogaciones estatales. Se trata de una agenda históricamente resistida en la Argentina y que vuelve a instalarse en medio del ajuste económico.

 

Menos impuestos para empresas y sectores concentrados

Mientras impulsa una mayor carga tributaria sobre trabajadores y pequeños contribuyentes, el organismo internacional también plantea eliminar impuestos considerados “distorsivos” por el establishment económico. Entre ellos aparece el impuesto al cheque y otros gravámenes vinculados a transacciones financieras y comerciales.

El documento además promueve revisar exenciones y avanzar hacia un esquema más favorable para el sector privado concentrado. En esa línea, el gobierno de Milei ya redujo impuestos sobre bienes patrimoniales y artículos de lujo, medidas celebradas por cámaras empresariales pero cuestionadas por economistas heterodoxos y dirigentes opositores.

Otro de los puntos que genera críticas es la ausencia de propuestas vinculadas a gravámenes sobre grandes fortunas o patrimonios de alta capacidad contributiva. “El Fondo no menciona nada sobre impuestos a los super ricos”, remarcan sectores críticos del acuerdo, en un contexto global donde distintos organismos internacionales comenzaron a debatir mecanismos de tributación extraordinaria sobre grandes capitales.