17/06/2026 - Edición Nº2751

Río Negro

Renovación y tensión interna

Juntos busca reinventarse entre fugas, mesas locales y el liderazgo de Weretilneck

09:05 |Marcos Castro defendió la nueva conducción del oficialismo rionegrino y planteó que el partido debe pasar de una lógica personalista a una construcción colectiva.



El intendente de Viedma y flamante vicepresidente de Juntos Somos Río Negro, Marcos Castro, defendió la nueva etapa del oficialismo provincial en uno de los momentos más delicados para el partido desde su fundación. Tras las salidas de dirigentes históricos y el reordenamiento impulsado por Alberto Weretilneck, sostuvo que el desafío es pasar “de lo personal a lo colectivo”.

En diálogo con Voz Radio, Castro buscó mostrar la renovación como algo más que un recambio de nombres. Según planteó, JSRN necesita convertirse en una organización con mayor presencia territorial, mesas locales activas y una identidad rionegrina capaz de sostenerse más allá de los liderazgos individuales.

Alberto Weretilneck nos encomendó este gran desafío”, afirmó, en referencia a la nueva conducción que encabeza Rodrigo Buteler como presidente del partido y él como vicepresidente.
 

Renovar sin romper
 

La nueva conducción asume en un contexto complejo: desgaste de gestión, escenario político fragmentado y salidas de peso como las de Gustavo Gennuso, Arabela Carreras, Marcela González Abdala y Daniel Sanguinetti.

Castro relativizó esas partidas, aunque dejó una definición política clara: “Es preferible que los que están estén convencidos de dónde están”. Para el intendente, las salidas forman parte de un reacomodamiento y no invalidan el proceso de renovación.

También defendió que la nueva etapa se dio dentro de un marco democrático y sostuvo que nadie estuvo impedido de presentar alternativas. “Ni siquiera nos dieron la oportunidad de poder generar el espacio”, dijo sobre quienes decidieron alejarse.
 

El partido que viene
 

Uno de los primeros pasos del nuevo esquema fue la conformación de 33 mesas locales en distintas ciudades de la provincia. La intención, explicó Castro, es que la conducción partidaria no quede encerrada en Viedma ni en los despachos, sino que tenga presencia real en cada localidad.

El dirigente reconoció que el tiempo político es corto. El segundo semestre será clave para ordenar la estructura, suturar diferencias y preparar al oficialismo para un año electoral.

Castro no rompe con el liderazgo de Weretilneck; lo reivindica como conductor. Pero al mismo tiempo admite que la nueva generación debe asumir una responsabilidad propia. Ese será el principal desafío de JSRN: renovar sin desautorizar su origen, abrir participación sin perder control y demostrar que puede seguir siendo competitivo más allá de su fundador político.