La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) dictó el sobreseimiento definitivo y el cierre de la causa penal que involucraba al reconocido palista y ex campeón mundial de maratón, Néstor “Piri” Pinta. El ex director de la Escuela Municipal de Canotaje de Carmen de Patagones había sido señalado originalmente en el marco de una investigación por abusos sexuales cometidos por su padre, Aldo Pinta, quien se quitó la vida en mayo de 2020 al trascender las primeras denuncias públicas.
Acompañado por su abogado patrocinante, Maximiliano De Mira, el deportista maragato confirmó que el máximo órgano judicial de la República Argentina falló a su favor, convalidando de esta manera las resoluciones absolutorias dictadas previamente por la Cámara de Casación Penal y la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Con este pronunciamiento de última instancia, se agotan las vías recursivas y el caso queda formalmente concluido.
Para llegar a la absolución definitiva dictada por la Corte de Nación, la defensa técnica del palista debió transitar un complejo e intrincado recorrido judicial:
Condena inicial: En febrero del año pasado, el Tribunal en lo Criminal N°3 de Bahía Blanca había dictado un veredicto condenatorio contra Pinta. En esa instancia, los magistrados bahienses habían dado por acreditada la hipótesis de la querella, la cual sostenía que el entrenador había facilitado u omitido los mecanismos de control institucionales frente a los abusos perpetrados.
Apelaciones y vuelco de la causa: Tras el fallo adverso en Bahía Blanca, el letrado De Mira interpuso sucesivos recursos de apelación ante las cámaras revisoras de la provincia de Buenos Aires. Dichas presentaciones lograron demostrar la falta de elementos de dolo o encubrimiento por parte de Néstor Pinta, revirtiendo la condena inicial y abriendo el camino hacia los sobreseimientos confirmados ahora por la Nación.
La denuncia original que dio inicio al expediente judicial fue radicada en el año 2020 por la palista Victoria Carrión. La joven denunció formalmente haber sido víctima de delitos contra la integridad sexual entre los años 2015 y 2016, cuando era menor de edad y asistía a los entrenamientos de la Escuela Municipal de Canotaje en la costanera maragata.
La acusación principal recaía sobre Aldo Pinta, quien se desempeñaba como colaborador activo de las actividades náuticas coordinadas por su hijo. Tras el cierre definitivo de la causa, Néstor Pinta rompió el silencio ante los medios de comunicación de la comarca Viedma-Patagones para expresar el impacto personal del proceso, calificando los últimos cinco años de tramitación judicial como un auténtico "infierno" familiar y deportivo.