13/07/2026 - Edición Nº2777

Viedma

Grandes inversiones: ¿Qué hacemos con Viedma?

Las inversiones energéticas abren oportunidades y riesgos para Viedma, que deberá definir cómo integrarse al nuevo mapa productivo de Río Negro.



La llegada, anunciada y en proceso de concreción de las grandes inversiones energéticas a Río Negro han generado expectativas sobre la actividad económica en el este rionegrino y en la capital provincial, cuyo cultivo principal es históricamente la administración pública.

Un reciente informe llegado a manos de funcionarios provinciales plantea los desafíos a los que se enfrenta el este, pero con foco en Viedma. Tiene algunos planteos interesantes. Por caso, ofrece tres escenarios posibles para la región: el transformador que haría de la zona un polo exportador con derrame distribuido y sostenible, el intermedio que plantea un crecimiento dependiente de la economía de la energía, y el pesimista, que sería la consolidación de una economía de enclave, sin derrame, cuya renta se concentre fuera de Río Negro.
 

Transformaciones
 

El informe productivo fue elaborado por la consultora Praxis. Allí se identifica una obviedad: los dos lugares que verán transformaciones más o menos inmediatas son Sierra Grande y San Antonio Este. La primera es el epicentro del oleoducto VMOS y es el HUB exportador de petróleo. Es un proyecto con 3 mil millones de dólares de inversión, que debería empezar a funcionar a fines de este mismo año. El impacto se corrobora en los datos de habilitaciones comerciales municipales. Mientras que en 2024 hubo 51 nuevos comercios, en 2025 ese número trepó a 176. El último número disponible, de mayo de 2026, muestra otros 89 nuevos emprendimientos, 14 de los cuales son del rubro energético. El impacto es más notable si se tiene en cuenta el contexto económico nacional, con una notable crisis de las pequeñas y medianas empresas.

En el caso de SAE, el horizonte aún está lejano. La inversión anunciada inicialmente de 30 mil millones de dólares, que incluía la construcción de la planta de licuefacción para exportación de GNL, se abandonó y en cambio, serán 24 mil millones y dos barcos. En este caso, la exportación tiene previsto su comienzo para 2030 o 2031. Su derrame económico y creación de empleo son una incógnita, dadas las características finales del proyecto.

Para semejantes números de ambos proyectos, la recaudación para las arcas provinciales suena irrisoria. Debido a la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), Río Negro percibirá por el proyecto de GNL unos 2,75 millones de dólares anuales en concepto de regalías, canon y tasas. En comparación, una masa salarial mensual del sector público ronda los 86 millones de dólares. Es decir, el “negocio” que hace el Estado rionegrino sólo saldrá bien si hay efectiva generación de empleo y actividad económica que pueda ampliarse geográficamente para escaparle al paradigma del enclave.
 

Viedma hoy
 

El informe de Praxis plantea los desafíos, fortalezas y debilidades específicas de Viedma en relación a las inversiones energéticas en marcha. Si se miran los datos del INDEC, la capital provincial y su vecina Carmen de Patagones tienen una desocupación bajísima, apenas superior al 2 por ciento. Un foráneo podría pensar en un conglomerado urbano con una economía sana, estable y sin mayores desafíos. Sin embargo, la misma encuesta oficial suele poner a la Comarca entre los lugares con mayores niveles de pobreza de todos los medidos. Es decir, siguiendo la lógica del INDEC, Viedma es una ciudad de trabajadores pobres. Ese concepto que recorrió los datos de al menos los últimos 20 años, está exacerbado en estos tiempos de pérdida de poder adquisitivo en general y del sector público en particular.

El acotado mercado laboral privado de Viedma también tiene estrechas vinculaciones con el Estado. En otras palabras, cuando el Estado no es directamente el empleador, es el principal cliente del sector privado. Cualquier crisis del Estado tiene un impacto impresionante en la vida cotidiana de los viedmenses.

Este es el escenario sobre el que se posan las miradas sobre los desafíos de Viedma teniendo las multimillonarias inversiones a dos horas de auto. El informe mencionado expone que la capital tiene algunas fortalezas para ofrecer: algo de servicios profesionales, algo de capacitación vía universidades, algo de tecnología. Bastante poco, a decir verdad. De hecho, el riesgo de que ese tipo de servicios sea prestado por empresas de cualquier región del mundo es muy grande. Aquí aparecen los fantasmas: quedar como espectadora. Que empresas de Puerto Madryn, Neuquén o Buenos Aires compitan con mejores precios y prestaciones, incluso trasladando a sus propios trabajadores. ¿Qué puede ofrecer Viedma a este escenario? Es una pregunta que debieran hacerse políticos y empresarios de la ciudad cada día al levantarse.
 

Hay que darles de comer
 

No todo es pesimismo. Algo que los trabajadores de los barcos de GNL y los operarios del petróleo deben hacer todos los días es comer. Y ahí puede haber una oportunidad para el Valle Inferior. Si la apuesta del gobierno provincial se cumple serán un puñado de miles de trabajadores nuevos los que estarán, otra vez, a dos horas de auto del Idevi. Y actualmente el Idevi produce ganadería, lácteos, frutos secos, horticultura intensiva y hasta puede avanzar sobre el turismo rural y de la naturaleza, porque los trabajadores también descansan.

En sus 24 mil hectáreas bajo riego, el IDEVI aporta a la economía local unos 35 millones de dólares por año. Trece veces más que lo que la empresa de GNL le aportará a las arcas provinciales.

¿Es el Idevi la respuesta a qué debe hacer Viedma en el contexto de las grandes inversiones energéticas? Al menos es una respuesta posible, viable. Tendrá un público cercano, ojalá que numeroso.

Otras preguntas surgen. ¿Qué está haciendo el gobierno provincial para potenciar la producción agropecuaria no sólo en Idevi, sino en todo el Valle Inferior e incluso en el Valle Medio? ¿Es una chance de reequilibrar una provincia que cada día se concentra más en Cipolletti y que vía Vaca Muerta corre el riesgo de convertirse en un apéndice de Neuquén? ¿La política provincial, pero especialmente la local, está pensando en estas alternativas? ¿Hay tiempo y ganas de salir del debate por el bache de la esquina y plantearse un proyecto de ciudad posible?

Veremos.