por Redacción
Mientras el gobernador Alberto Weretilneck sostiene un discurso de austeridad sobre las cuentas públicas, en redes sociales comenzó a consolidarse un esquema de difusión que pasa desapercibido para la mayoría de los usuarios: páginas con escasa trayectoria periodística que promocionan de manera sistemática contenido favorable a la gestión provincial.
Durante las últimas semanas, se identificaron campañas patrocinadas en Facebook e Instagram por páginas como Eco Nacional, La Estrella del Sur, Desde el Sur Noticias, Reporte Federal y Agarrá la Pala Río Negro. Todas replican una misma línea narrativa: difusión de obras públicas, anuncios de inversión, programas provinciales e intervenciones del mandatario.
Las publicaciones aparecen etiquetadas como “Pagado por…”, lo que indica que esas páginas son responsables formales de la pauta dentro del ecosistema de Meta. Sin embargo, ese dato no permite determinar quién financia originalmente las campañas ni qué circuito administrativo respalda esos gastos.
El patrón se repite tanto en estética como en contenido. En pocos días se difundieron anuncios con títulos casi idénticos, como “121 obras en marcha en 35 localidades”, “Más de 25.945 millones financiados con fondos propios” o “La mayor obra de agua potable de la historia de General Roca”. Las piezas utilizan imágenes oficiales, placas institucionales y diseños similares.

La aparición de estas páginas se da en paralelo a un crecimiento sostenido del gasto en publicidad oficial durante 2026. Investigaciones periodísticas previas documentaron contrataciones por cientos de millones de pesos destinadas a campañas digitales, monitoreo de redes y comunicación institucional.
Entre las empresas que aparecen en ese circuito figuran Epoge SRL, Botview SAS y Quarq SAS, todas vinculadas a servicios de publicidad programática y comunicación digital. Algunas de estas firmas fueron contratadas mediante mecanismos directos, lo que despertó cuestionamientos políticos y pedidos de informes en la Legislatura.

Hasta el momento no existe documentación pública que permita establecer quién administra las páginas que difunden estos contenidos ni si pertenecen a un mismo grupo empresario. Tampoco hay pruebas concluyentes que las vinculen de manera directa con las empresas contratadas por el Estado.
Sin embargo, las coincidencias en los mensajes, los tiempos de publicación y la inversión en publicidad paga abren interrogantes sobre la existencia de una estrategia coordinada de comunicación digital.

La información disponible permite reconstruir solo una parte del esquema. Aún falta determinar qué empresas produjeron las campañas, quién compró los anuncios en Meta, qué proveedores facturaron al Estado y bajo qué criterios se seleccionaron las páginas utilizadas.
Las capturas relevadas evidencian la existencia de una red que amplifica contenido oficial mediante inversión publicitaria. El punto clave, todavía sin esclarecer, es si se trata de medios independientes contratados o de una estructura articulada dentro del propio esquema de comunicación gubernamental.