por Redacción
El cine patagónico volvió a cruzar fronteras con una historia que, aunque nace en el sur argentino, interpela problemáticas globales. El documental “Tormenta de fuego, incendios en la Patagonia”, codirigido por el realizador viedmense Luciano Nacci junto al neuquino Axel Emilien, tuvo su presentación en el reconocido Cine Tonalá de Ciudad de México y dejó mucho más que una proyección: abrió un espacio de memoria, denuncia y reflexión colectiva.
La obra reconstruye el incendio periurbano que en marzo de 2021 golpeó a la Comarca Andina, pero su alcance excede lo local. En la sala mexicana, el relato encontró eco inmediato en una audiencia que identificó paralelismos con su propia realidad.

Tras la proyección, Nacci encabezó un conversatorio de más de 40 minutos que terminó de consolidar el impacto del film. Participaron espectadores mexicanos, argentinos y también migrantes patagónicos, en un intercambio atravesado por experiencias compartidas.
“Se generó un clima muy cálido”, contó el realizador, quien además contextualizó el proceso de producción del documental y las condiciones en las que se desarrollaron los hechos que retrata la película.

Uno de los ejes más fuertes del debate fue el vínculo entre los incendios y la disputa por la tierra. Según explicó Nacci, gran parte del público conectó rápidamente con la denuncia: las quemas intencionales y la corrupción asociada al manejo territorial no son un fenómeno exclusivo de la Patagonia.
El documental, en ese sentido, funciona como una herramienta de visibilización. No solo reconstruye un hecho trágico, sino que expone las tensiones estructurales que lo rodean.
Entre los momentos más conmovedores de la proyección apareció el relato de un sobreviviente que logró salvar su vida refugiándose en una pileta de lona en medio del incendio.
Ese testimonio, cargado de dramatismo, generó una reacción inmediata en la sala y reforzó el carácter humano del film, más allá de su dimensión política y ambiental.

La presentación en México marca un nuevo hito para la producción audiovisual rionegrina. Desde Viedma, Nacci logra posicionar una mirada territorial en escenarios internacionales, confirmando el potencial del cine independiente como herramienta cultural y política.
El recorrido, además, no termina ahí. El realizador adelantó que planea regresar a México para presentar un cortometraje rodado en Oaxaca junto a actores locales, y ya trabaja en la posibilidad de llevar “Tormenta de fuego” a la Cineteca Nacional.
La Patagonia, una vez más, encuentra en el cine una forma de hacerse escuchar. Y cuando el relato es potente, el territorio deja de ser límite para convertirse en mensaje.