La Municipalidad de Viedma puso en marcha un plan de renovación y ampliación del sistema de recolección diferenciada de residuos con la incorporación de siete nuevas campanas de reciclaje de gran capacidad. Los recipientes, que cuentan con un volumen de 3 metros cúbicos cada uno, permitirán triplicar la capacidad de acopio de materiales reciclables en comparación con la infraestructura que funcionaba hasta el momento en la vía pública.
La medida responde a una estrategia integral de gestión ambiental que busca acompañar el compromiso ecológico de la comunidad. Las unidades serán desplegadas de forma prioritaria en la zona costanera y en diversos puntos del macrocentro capitalino, zonas que registran el mayor flujo peatonal y la más alta generación de residuos secos recuperables.
El secretario de Servicios, Espacio Público y Ambiente, Juan Ignacio Casadei, brindó precisiones sobre el impacto de la medida y confirmó que las campanas retiradas que se mantengan en óptimas condiciones serán destinadas a reforzar la cobertura en otros barrios de la ciudad:
"La primera etapa estará concentrada en la renovación de las campanas ubicadas principalmente en la costanera y en sectores céntricos de Viedma. Las que se encuentren en buen estado serán trasladadas a otros sectores para ampliar la cobertura del servicio".
Las nuevas campanas incorporan una tecnología de carga bilateral que se opera mediante una pluma hidráulica montada sobre un camión especialmente adaptado. Este mecanismo automatizado agiliza el vaciado, reduce los tiempos operativos en la vía pública y minimiza la manipulación física manual que debían ejecutar anteriormente los trabajadores del área.
La instalación de estos contenedores se suma a la red de siete módulos de acopio distribuidos en barrios estratégicos de la capital rionegrina. Ambos dispositivos integran un circuito unificado de logística urbana que es recolectado de manera coordinada durante los mismos turnos de trabajo.
Con la puesta en valor del equipamiento, la gestión comunal busca garantizar puntos de acopio limpios, higiénicos y ordenados, incentivando a vecinos y turistas a mantener la separación en origen para consolidar un modelo sustentable en la comarca.