por Redacción
La discusión por el destino del impuesto a los combustibles volvió a instalarse en la agenda política luego de las declaraciones del vocero presidencial sobre la utilización de esos recursos. Desde Río Negro, el presidente del bloque Vamos con Todos, José Luis Berros, cuestionó al Gobierno nacional y sostuvo que el dinero recaudado tiene un destino establecido por ley: la reparación, conservación y mantenimiento de la red vial nacional.
El legislador aseguró que la situación resulta especialmente grave en un contexto de deterioro de las rutas nacionales y reclamó que se conozca con precisión qué destino tuvieron los fondos.
“Estamos frente a un delito institucionalizado: se roban los recursos que cada argentino paga cada vez que carga combustible para alimentar un negocio financiero”, afirmó Berros.
Berros recordó que la normativa vinculada al Sistema Vial Integrado (SisVial) establece un destino específico para los recursos provenientes del tributo. Según planteó, esos fondos deben utilizarse para sostener la infraestructura vial y garantizar las condiciones de circulación en las rutas nacionales.
En ese sentido, cuestionó que mientras las rutas presentan un deterioro creciente, los recursos destinados legalmente a su mantenimiento sean utilizados con otros objetivos. “El propio Gobierno admite que esos fondos se utilizan para otra cosa. No estamos ante un error administrativo ni una cuestión técnica: es una decisión política que viola la ley y que debe ser investigada”, sostuvo.
El dirigente rionegrino respaldó además las acciones impulsadas por el senador Martín Soria para exigir explicaciones al Ejecutivo nacional y determinar eventuales responsabilidades sobre el manejo de los recursos.

El cuestionamiento también alcanzó a los funcionarios Luis Caputo y Federico Sturzenegger. Berros los responsabilizó por impulsar una política económica que, según su mirada, prioriza la especulación financiera por encima de la inversión en infraestructura, la producción y la seguridad vial.
La discusión tiene un impacto directo en Río Negro y en el resto de la Patagonia, donde las rutas nacionales cumplen un papel estratégico para el transporte de producción, el turismo y la conexión entre localidades. El deterioro de corredores fundamentales genera además mayores costos para transportistas y productores y aumenta los riesgos para quienes circulan por esas vías.
“Nuestra provincia necesita rutas transitables para producir, trabajar, transportar y desarrollarse”, enfatizó Berros. El legislador anticipó que continuará reclamando el cumplimiento de la legislación y una rendición de cuentas sobre el destino de los fondos recaudados mediante el impuesto a los combustibles.