por Redacción
El estado de las calles se convirtió en el principal motivo de malestar entre los vecinos de Viedma. Una encuesta realizada por Praxis Consultora muestra que el 84,6% de los consultados desaprueba las condiciones de las arterias de la ciudad, mientras que apenas el 2,5% tiene una valoración positiva.
El dato representa un saldo negativo de 82,1 puntos, muy por encima de cualquier otro aspecto de la gestión municipal evaluado en el relevamiento. El resultado vuelve a poner la infraestructura urbana en el centro de los reclamos y expone el desgaste de uno de los principales servicios que impactan en la vida cotidiana.
La encuesta también consultó cuáles deberían ser las prioridades del Municipio. El 55,6% reclamó que se destinen recursos a infraestructura y pavimentación, solamente por detrás de la generación de empleo y el desarrollo económico, que alcanzó el 60,9%.
El deterioro de las calles no aparece como un problema aislado. La evaluación negativa se extiende a buena parte de las áreas vinculadas con el funcionamiento de la ciudad.
El desarrollo económico recibió apenas un 5,4% de opiniones positivas, frente a un 61,6% de respuestas negativas. El saldo desfavorable llegó a 56,3 puntos.
La limpieza urbana también quedó entre los rubros más cuestionados: el 61,7% de los vecinos la evaluó negativamente y solo el 17% expresó una opinión favorable.
La transparencia de la gestión tuvo un 50,4% de valoraciones negativas y apenas un 9,6% positivas. El alumbrado público registró 42,6% de desaprobación y 24,1% de aprobación.
La atención al vecino tampoco escapó a la tendencia: el 39,9% la calificó negativamente, contra un 21,5% que tuvo una opinión favorable.
Los espacios públicos presentaron un resultado más equilibrado, aunque todavía desfavorable: 32,1% de opiniones negativas contra 28,9% positivas.
De los nueve aspectos municipales relevados, las actividades deportivas fueron las únicas que obtuvieron un balance claramente favorable.
El 47,4% de los encuestados calificó positivamente este área, mientras que el 20,9% la evaluó de manera negativa.
La actividad cultural quedó prácticamente empatada: 30,4% de aprobación y 29,9% de desaprobación.
El resultado general muestra que siete de las nueve áreas analizadas presentan saldos negativos, una se encuentra prácticamente equilibrada y solo el deporte logra una diferencia positiva significativa.
El malestar por las calles se combina con una evaluación general negativa de la administración municipal. Según el relevamiento, el 62,3% de los consultados desaprueba la gestión del Municipio de Viedma, mientras que apenas el 13,4% la aprueba.
La administración provincial obtuvo un 41,1% de opiniones negativas y un 25,1% positivas. En el caso del Gobierno nacional, el 49,5% manifestó una valoración negativa y el 29,2% positiva.
A la hora de identificar los principales obstáculos para el desarrollo de Viedma, el 54,6% señaló la mala gestión. Muy por detrás quedaron la falta de planificación, con 11,7%; la falta de recursos, con 11,5%; y la falta de inversiones, con 9,5%.
Además, el 43,7% atribuyó principalmente al Municipio la responsabilidad por los problemas de la ciudad. Otro 40,7% consideró que la responsabilidad se reparte entre los gobiernos municipal, provincial y nacional.
Uno de los datos con mayor impacto político aparece cuando se consulta a los vecinos sobre el futuro de la administración municipal.
El 73,3% manifestó que prefiere un cambio de gobierno respecto de la gestión actual. Apenas el 11,6% se inclinó por una continuidad con ajustes, mientras que el 15,1% no respondió o dijo no saber.
La percepción sobre la evolución de la ciudad tampoco resulta favorable: el 62,3% considera que Viedma está peor que hace cuatro años y solamente el 9,3% cree que está mejor.
Entre las características que los vecinos consideran indispensables para quien conduzca el Municipio aparecen conocer los problemas de los barrios, con 53,7%; ser una persona honesta, con 52,6%; y administrar correctamente los recursos públicos, con 49,2%.
Los resultados dejan planteado un escenario incómodo para el oficialismo municipal: a los problemas concretos de infraestructura y mantenimiento se suma una evaluación negativa de la gestión y una demanda mayoritaria por un cambio político.
La encuesta fue realizada por Praxis Consultora mediante un cuestionario autoadministrado por internet. El trabajo de campo se desarrolló entre el 13 y el 23 de julio de 2026.
Se relevaron 600 personas mayores de 18 años residentes en Viedma, de entre 18 y 85 años. La muestra fue ponderada según sexo, edad y nivel educativo y el cuestionario incluyó 27 preguntas.
Los números configuran una fotografía contundente del humor social de la capital rionegrina: las calles son el principal foco de rechazo, la gestión municipal obtiene una desaprobación mayoritaria y casi tres de cada cuatro consultados reclaman un cambio para el próximo gobierno.
Para la política local, el dato abre una discusión que excede el estado del pavimento. Infraestructura, mantenimiento, servicios, empleo y administración de los recursos públicos aparecen como los principales desafíos que deberá enfrentar quien busque gobernar Viedma en el próximo período.