En una jornada calificada como clave para la infraestructura patagónica, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, rubricó este lunes en la Casa Rosada los convenios mediante los cuales la provincia asumirá de forma oficial la gestión, mantenimiento y operación de las rutas nacionales 22 y 151, como así también la prestación del Tren del Valle.
El encuentro contó con la participación del jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, y del ministro de Economía, Luis Caputo. Tras la firma, el mandatario rionegrino destacó que el traspaso otorga una importante autonomía a la provincia frente al desafío de ejecutar las obras viales y ferroviarias urgentes que demandan los vecinos de la región.
La cesión de los corredores viales tendrá una vigencia de 20 años y requerirá la previa ratificación por parte de la Legislatura de Río Negro. Una vez aprobada en el recinto, comenzará un período de transición de 60 días en el que Vialidad Nacional mantendrá el control operativo mientras la administración provincial prepara los pliegos de licitación.
El proyecto contempla una inversión inicial estimada en hasta 60 millones de dólares para intervenir más de 300 kilómetros clave del Alto Valle. Las obras prioritarias incluyen la finalización de la rotonda de la intersección entre las rutas 22 y 250 en Choele Choel, la reparación integral de la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel, y trabajos específicos en el sector de Puente 83 en Cipolletti. Asimismo, el Gobierno nacional evalúa habilitar el cobro de peajes bajo el marco del Decreto 253/2026 para el financiamiento continuo del mantenimiento vial.
Respecto al sistema ferroviario, el convenio fija una ventana de adaptación de hasta 120 días antes de que la empresa estatal Tren Patagónico asuma formalmente el servicio. Durante esta etapa se concretará el diagnóstico de las vías, la revisión de los pasos a nivel, la señalización y la reapertura de la conexión sobre el río Neuquén.
Para sostener la demanda, la provincia ya licitó obras por cerca de 1.000 millones de pesos destinados a reparar tres formaciones triples fuera de servicio. Las unidades contarán con arreglos generales, pintura, nuevos sistemas de calefacción e instalaciones de internet. La meta inmediata apunta a poner en marcha el trazado entre Cipolletti y Neuquén, con el objetivo progresivo de extender la traza a lo largo de 93,8 kilómetros conectando hasta General Roca y Chichinales.
La reestructuración del transporte se apoya además en un plan integral junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) para articular la conectividad interprovincial con Neuquén. El estudio técnico evaluará la expansión del tránsito, las colectoras pesadas y el impacto vial generado por la constante actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta.
Por su parte, el senador nacional Enzo Fullone calificó la transferencia como un paso favorable dentro de la política de delegación de facultades e infraestructura encarada por la gestión nacional. Señaló que la intervención directa de la provincia acortará los plazos burocráticos para ejecutar obras urgentes e incorporar el tren como un pilar cotidiano para la movilidad en la cuenca productiva.