por Redacción
La discusión por la Boleta Única Papel (BUP) vuelve a tomar fuerza en Río Negro, esta vez con la oposición poniendo el foco directamente sobre el Gobierno de Alberto Weretilneck. Un grupo de legisladores presentó un pedido de informes para exigir explicaciones por la demora en el análisis del proyecto que propone incorporar este sistema al Código Electoral provincial y, sobre todo, para saber si la administración provincial pretende aplicarlo en las elecciones de 2027.
La iniciativa lleva las firmas de Patricia Mc Kidd, Gabriela Picotti, Santiago Ibarrolaza, Claudio Doctorovich, Daniel Sanguinetti, Marcela González Abdala y Martina Lacour. El reclamo apunta al Ministerio de Gobierno y Trabajo, encabezado por Agustín Ríos, y busca poner fecha y contenido a una discusión que hasta ahora permanece sin definición oficial.
El expediente tiene como antecedente el Proyecto de Ley N° 44/2026, presentado el 2 de febrero, que propone modificar el Código Electoral y de Partidos Políticos de Río Negro para incorporar la Boleta Única Papel al régimen electoral provincial. Dos días después ingresó a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General.
Según detallaron los legisladores, el presidente de esa comisión, Carlos Valeri, comunicó posteriormente que el proyecto había sido remitido el 12 de mayo a la Dirección de Asuntos Electorales, dependiente del Ministerio de Gobierno y Trabajo, para su consideración, análisis y eventual formulación de observaciones. Desde entonces, sostienen, no hubo una respuesta concreta.
El reclamo opositor se intensificó el 17 de junio, cuando representantes de Cambia Río Negro enviaron una nota al ministro Agustín Ríos para conocer el estado del trámite. De acuerdo con los fundamentos del pedido de informes, esa presentación tampoco obtuvo respuesta. “Resulta imperioso exigir la intervención urgente del Poder Ejecutivo”, señalaron los autores.
El pedido de informes no se limita a preguntar por qué el expediente permanece detenido. Los legisladores quieren saber si la Dirección de Asuntos Electorales realizó estudios sobre la factibilidad técnica, logística, económica y financiera de implementar la Boleta Única Papel en la provincia.
En caso de existir esos estudios, reclaman que sean remitidos a la Legislatura. También solicitan conocer cuánto costaría adoptar el nuevo mecanismo y contar con una comparación presupuestaria entre el sistema actual de boletas partidarias y una eventual implementación de la BUP.
El planteo opositor busca así correr la discusión del terreno exclusivamente político y llevarla también al plano operativo: impresión, distribución, logística electoral, capacitación y recursos necesarios para garantizar que el sistema pueda aplicarse en todo el territorio provincial.
El punto políticamente más relevante del pedido, sin embargo, aparece al final: los legisladores quieren que el Poder Ejecutivo diga si respalda modificar el Código Electoral para utilizar la Boleta Única Papel en las elecciones provinciales de 2027 o si tiene previsto impulsar una reforma electoral diferente.
Los autores del proyecto sostienen que el sistema tradicional de boletas partidarias arrastra “vicios y falencias propias de un mecanismo obsoleto” y presentan a la BUP como una alternativa vinculada con la integridad, la transparencia y la equidad electoral. También reclaman conocer la posición jurídica y política de Río Negro frente a la Ley Nacional 27.781 y a la Acordada Extraordinaria N° 148/2025 de la Cámara Nacional Electoral.
Con las elecciones de 2027 cada vez más cerca, el debate deja de ser una discusión técnica sobre cómo se vota y empieza a adquirir una dimensión política evidente. La oposición busca que el Gobierno de Weretilneck defina si está dispuesto a cambiar las reglas electorales provinciales o si, por el contrario, mantendrá el esquema vigente. Por ahora, el expediente espera respuestas y la pregunta central sigue abierta: ¿con qué boleta votarán los rionegrinos en 2027?