31/08/2026 - Edición Nº2826

Viedma

Elecciones 2027

Viedma: comenzó la carrera de las encuestas por la Intendencia

07:00 |Un relevamiento de agosto ubica a Marcelo Szczygol y Pablo Barreno al frente de las preferencias, aunque la diferencia entre ambos queda dentro del margen de error. La medición también expone un dato político: ninguno de los principales nombres evaluados alcanza una imagen positiva.


por Redacción


La carrera por la Intendencia de Viedma comenzó a jugarse en otro terreno: el de las encuestas. Antes de que las candidaturas terminen de definirse y los espacios políticos ordenen sus estrategias, los primeros números empiezan a poner nombres sobre la mesa y a ofrecer una fotografía de cómo se encuentra hoy el escenario electoral.

Un informe de opinión pública de IbaroTech, correspondiente a agosto de 2026, ubica a Marcelo Szczygol con el 27% de intención de voto y a Pablo Barreno con el 25%, por delante del resto de los dirigentes incluidos en la consulta.

La diferencia entre ambos es de apenas dos puntos. El propio informe la presenta como un empate técnico, teniendo en cuenta el margen de error declarado. Por eso, más que hablar de un ganador, la medición muestra una competencia abierta en la que ninguno de los dos consigue despegarse.


Szczygol y Barreno, al frente de una carrera todavía abierta

Detrás de los dos primeros aparecen Damián Torres, con el 9%; Marcos Castro y Genoveva Molinari, con el 8% cada uno; Nahuel Astuti, con el 6%; y Vanessa Cacho Devicensi, con el 5%. El 12% restante corresponde a quienes no saben o no contestan.

La distribución permite observar también el peso de los distintos espacios políticos. Los dirigentes identificados con Juntos Somos Río Negro suman el 41% de las preferencias: Szczygol aporta 27 puntos, Castro ocho y Astuti seis.

Los nombres asociados a La Libertad Avanza reúnen el 17%, mientras que Barreno concentra el 25% atribuido al PJ y Devicensi el 5% de PAR.

Pero hay una advertencia importante: los porcentajes obtenidos por distintos dirigentes no pueden trasladarse automáticamente a una candidatura única. La suma sirve para observar cómo se distribuyeron las respuestas en esta medición, pero no permite afirmar que ese mismo volumen de votos se mantendría si cada espacio debiera definir un solo candidato.

Ahí aparece una de las principales incógnitas de la elección. La competencia no sólo dependerá de la identificación partidaria, sino también de la capacidad de cada dirigente para consolidar una candidatura propia y captar a quienes todavía no tienen una decisión tomada.


 

El dato que preocupa: ninguno tiene imagen positiva

La medición incorpora otro elemento que puede tener mayor relevancia política que la propia intención de voto: ninguno de los siete dirigentes evaluados presenta un saldo positivo de imagen.

Szczygol es quien queda más cerca del equilibrio, con un 42% de imagen positiva y un 45% negativa. Barreno, ubicado segundo en intención de voto, registra un 32% de valoración favorable frente a un 56% negativa.

El contraste demuestra que intención de voto e imagen no son necesariamente equivalentes. Un dirigente puede mantener competitividad electoral pese a tener un nivel importante de rechazo. También puede beneficiarse de la comparación con otras alternativas sin que eso signifique una adhesión mayoritaria.

Los números más adversos aparecen en Marcos Castro, con un 72% de imagen negativa frente a un 15% positiva, y Nahuel Astuti, con 61% negativa y 20% positiva.

Los resultados no permiten conocer por sí mismos cuáles son las razones detrás de esos niveles de rechazo. Pero sí dejan una señal para quienes pretenden disputar el gobierno municipal: la elección se desarrollará sobre un escenario en el que ninguno de los nombres medidos consiguió, por ahora, construir una valoración ampliamente favorable.


 

Una encuesta es una fotografía, no una elección

El relevamiento de IbaroTech declara 253 casos efectivos, sobre ciudadanos de Viedma en condiciones de votar, con trabajo de campo realizado durante agosto y un margen de error de entre tres y cuatro puntos porcentuales.

La información técnica permite ubicar el estudio y realizar una lectura más prudente de sus resultados. Sin embargo, las láminas difundidas no detallan aspectos como el método de selección de los participantes, la modalidad de consulta ni el nivel de confianza, elementos que permitirían evaluar con mayor precisión el alcance de la medición.

Por eso, la encuesta debe ser leída como una fotografía del momento y no como una predicción del resultado electoral. Faltan meses para la elección, las candidaturas todavía no están completamente definidas y los espacios políticos atraviesan procesos de negociación que pueden modificar sustancialmente el escenario.

Lo que sí queda claro es que la carrera electoral en Viedma comenzó a tomar forma y que los primeros números ya generan movimiento entre los distintos sectores.

Marcelo Szczygol y Pablo Barreno aparecen separados por apenas dos puntos, mientras que detrás se configura un pelotón con varios dirigentes que todavía tienen margen para crecer.

La verdadera disputa recién comienza. Encabezar una encuesta puede servir para instalar una candidatura; convertir ese porcentaje en votos requiere construir confianza, ampliar apoyos y ofrecer una propuesta concreta para gobernar Viedma.