por Redacción
Juan Manuel Pichetto volvió a instalarse en la discusión electoral de Viedma al admitir que evalúa competir por la Intendencia en 2027. El exministro de Producción confirmó además que trabaja en la reorganización del peronismo rionegrino y planteó la necesidad de reconstruir un espacio capaz de disputar el poder provincial y municipal.
“Estoy evaluando qué hacer”, respondió Pichetto al ser consultado sobre una eventual candidatura durante una entrevista con Gonzalo Santos en FM De la Costa. El dirigente evitó confirmar una postulación, pero dejó claro que la posibilidad forma parte de sus conversaciones políticas mientras avanza en la construcción de una propuesta peronista.
El dirigente planteó la necesidad de recuperar a sectores que se alejaron del peronismo en los últimos años. “Hay un montón de compañeros que están alejados y hay que hablar con ellos”, sostuvo, y propuso avanzar hacia “un gran frente peronista” con eje en producción, desarrollo y empleo.
Pichetto confirmó que mantiene conversaciones con María Emilia Soria, Martín Soria y Carlos Soria. Frente a la candidatura provincial que impulsa la intendenta de General Roca, evitó cerrar anticipadamente la discusión y reconoció que existen distintas aspiraciones dentro del espacio.
Para Viedma, además, mencionó a Pablo Barreno como otro dirigente con derecho a construir una alternativa. De esta manera, la eventual candidatura de Pichetto se suma a una discusión que todavía no tiene una definición y que deberá resolver cómo ordenar las distintas expresiones del peronismo en la capital.
Más allá de la elección, Pichetto puso el foco en el lugar que ocupa Viedma dentro del nuevo escenario económico provincial. Consideró que la capital perdió peso político durante los últimos años y vinculó esa situación con el traslado de organismos y áreas provinciales, entre ellas Turismo, Energía y Minería.
El dirigente sostuvo que Viedma debe preservar su condición de capital administrativa, pero también desarrollar una matriz productiva capaz de aprovechar las transformaciones económicas que atraviesa Río Negro. En particular, señaló que la llegada de inversiones vinculadas al petróleo, el gas y los puertos todavía genera un impacto limitado sobre la ciudad.
“El desafío es que haya valores agregados en origen y que haya servicios en estas ciudades”, afirmó. Su planteo apunta a que la capital pueda generar empresas, servicios logísticos y capacidades profesionales para evitar que otras ciudades capturen la mayor parte de la actividad económica asociada a las nuevas inversiones.
Pichetto también ubicó al IDEVI dentro de esa discusión. Consideró que el valle atraviesa una etapa de recuperación productiva a partir de nuevos cultivos y del interés de inversores, pero advirtió que todavía falta integrar esa actividad con la economía de Viedma.
“Hay que encontrar un formato en el cual IDEVI aporte al crecimiento de la ciudad”, sostuvo. Para el exministro, el desarrollo productivo debería traducirse en empleo, infraestructura, comercialización y servicios locales.
Su diagnóstico excede a la capital. Pichetto describió a Río Negro como un territorio con economías muy diferentes y una amplia disponibilidad de recursos, desde hidrocarburos y minería hasta fruticultura, turismo, puertos y tecnología. El desafío, según planteó, es transformar esa diversidad en cadenas de valor y desarrollo distribuido.
En paralelo, cuestionó el creciente endeudamiento de los trabajadores y reclamó límites cercanos al 30% del salario para los descuentos crediticios. Con la discusión electoral de 2027 todavía abierta, Pichetto busca así combinar la reconstrucción política del peronismo con un discurso centrado en producción y desarrollo, mientras mantiene abierta la posibilidad de competir por la Intendencia de Viedma.