por Redacción
Viedma vivió anoche una de esas noches que quedan asociadas a la historia musical de la ciudad. Skay Beilinson y Los Fakires se presentaron ante el público de la capital rionegrina en el Justar Arena, el nuevo espacio para eventos instalado en el gimnasio de Sol de Mayo.
El recital comenzó a las 21 y tuvo como protagonistas a uno de los nombres centrales del rock argentino y a una banda que forma parte de la trayectoria solista de Skay. La presentación había sido anunciada como una fecha especial para los seguidores de la música de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, con un repertorio que recorre distintas etapas de su carrera.
La jornada comenzó varias horas antes con actividad musical en el predio. Según la agenda oficial de Viedma, Istmo, Doctor Jekyll y Manto Negro fueron las bandas previstas para la previa, antes de la presentación de Skay y Los Fakires.
La llegada de Skay tuvo además un significado particular para la escena cultural local porque puso a prueba el nuevo espacio cerrado desarrollado por Justar Producciones junto al Club Sol de Mayo.
El proyecto había sido presentado meses atrás como una alternativa para que Viedma pudiera recibir espectáculos de mayor convocatoria sin depender de espacios deportivos o salones adaptados. El recinto tiene aproximadamente 1.200 metros cuadrados y una capacidad superior a los 1.000 espectadores, según explicó el productor Alex Richmond al anunciar el proyecto.
El acuerdo entre la productora y Sol de Mayo contempla una concesión de cuatro años, con posibilidad de extensión, y busca convertir el gimnasio del club en un espacio adaptable para recitales, cenas show y otros espectáculos. La llegada de Skay fue presentada entonces como uno de los principales eventos de la nueva agenda.
La propia productora mantiene a Skay Beilinson y Los Fakires entre los principales artistas de su agenda y ubicó el recital de Viedma como una de las primeras grandes propuestas del Justar Arena.
Para Viedma, la presentación también significó la llegada de un músico cuya trayectoria está directamente vinculada con una de las etapas más influyentes del rock argentino.
Skay Beilinson fue guitarrista y uno de los principales compositores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, junto a Carlos “Indio” Solari. Tras la disolución de la banda, continuó su carrera con distintos proyectos y consolidó una trayectoria propia junto a Los Fakires.
La presencia del músico también generó una particular previa en la ciudad. Los hermanos Gianfranco y Virginia Pelozo realizaron un mural dedicado al Indio y Skay en los alrededores del Centro Municipal de Cultura, obra que quedó terminada justo antes de la fecha del recital.
El homenaje sumó otro elemento a una jornada que tuvo al universo ricotero como protagonista en distintos puntos de Viedma. La imagen de Skay y el Indio apareció así en las calles de la ciudad mientras miles de seguidores se preparaban para el recital.
Más allá del show de anoche, la apuesta de Justar y Sol de Mayo apunta a ampliar la oferta de espectáculos de gran formato en la capital rionegrina. La productora anunció una agenda que continuará con nuevas propuestas durante los próximos meses.
El proyecto contempla eventos musicales y también otras actividades, con la intención de aprovechar la infraestructura del recinto durante todo el año. Entre las propuestas anunciadas aparecen recitales, ferias y eventos deportivos.
Así, la presentación de Skay y Los Fakires funcionó como una fecha emblemática para poner en marcha ese nuevo escenario. Viedma tuvo una noche de rock con uno de los grandes nombres de su historia y, al mismo tiempo, estrenó una infraestructura pensada para que este tipo de espectáculos puedan volver a la ciudad con mayor frecuencia.