por Redacción
El legislador provincial Juan Murillo, del bloque PRO, denunció que dirigentes de UnTER lo increparon en una estación de servicio ubicada en el acceso a Viedma, después de la sesión en la que votó a favor de la reforma del IPROSS. Según su relato, el cruce ocurrió mientras cargaba combustible, tras retirarse de la Legislatura.
Murillo afirmó que fue “rodeado, insultado y patoteado” por personas que cuestionaron su voto. De acuerdo con su testimonio, le reprocharon haber acompañado una medida que, a juicio de los manifestantes, podría afectar el futuro de la obra social provincial. El legislador sostuvo que mantendrá su posición sobre la reforma.
El episodio se produjo en medio del rechazo gremial al cambio aprobado por la Legislatura. UnTER realizaba un paro de 48 horas y había expresado su oposición a la iniciativa durante su tratamiento parlamentario.

Tras la denuncia de Murillo, el bloque Juntos Somos Río Negro manifestó su solidaridad con el legislador y repudió los agravios. La bancada sostuvo que durante la sesión también se habían registrado insultos desde las bandejas del recinto.
La ley aprobada elimina la obligación de los agentes públicos de permanecer afiliados al IPROSS y les permite elegir otra cobertura médica. La opción alcanza a trabajadores activos y pasivos y contempla a su grupo familiar. Según informó el Gobierno provincial, la norma obtuvo 35 votos a favor y nueve en contra.
Quienes elijan otra entidad deberán permanecer en ella durante al menos 12 meses. La reforma recibió cuestionamientos sindicales por sus posibles efectos sobre la obra social provincial, mientras que el Ejecutivo la presentó como una ampliación de las opciones de cobertura para los estatales.
El gobernador Alberto Weretilneck se pronunció después de conocerse el relato de Murillo y rechazó tanto los agravios durante la sesión como el hostigamiento denunciado fuera de la Legislatura. “La patota y el escrache son inadmisibles en la Argentina de hoy”, sostuvo.

La denuncia sumó un nuevo capítulo de tensión al debate por el IPROSS. Por ahora, la descripción del cruce en la estación de servicio corresponde al testimonio de Murillo; la discusión sobre los efectos de la reforma continuará entre el Gobierno provincial y los gremios estatales.