Un choque entre un auto y una moto terminó con la muerte de un adolescente de 17 años en la tarde del sábado, en el semáforo ubicado en la intersección de la Ruta Provincial N° 1 y la calle Castelli, en Viedma. El joven conducía la moto, una Honda, que colisionó con un Chevrolet Corsa en el cruce que separa a los barrios Castello y Álvarez Guerrero.
La causa quedó en manos de la fiscal Paula Rodríguez Frandsen, quien dispuso una serie de medidas en el lugar del siniestro con el objetivo de reconstruir lo ocurrido y determinar responsabilidades. Según confirmaron fuentes judiciales, los procedimientos se concentraron en un sector ubicado a unos 30 metros de la esquina donde se produjo el impacto.


Apenas se dio la alerta del siniestro, confluyeron sobre el lugar personal del Cuerpo de Criminalística de la Policía de Río Negro, del Cuerpo de Investigación Judicial (CIJ) y de la Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi), en un operativo que combinó tareas forenses con el acompañamiento a los familiares de la víctima. Las tres áreas trabajaron en simultáneo sobre la escena para preservar las pruebas antes de autorizar el retiro de los vehículos.
Entre las medidas dispuestas por el Ministerio Público Fiscal (MPF) se incluyó la solicitud de cámaras de seguridad del sector, un recurso clave para reconstruir la secuencia del choque y establecer si hubo alguna infracción previa al impacto en el semáforo. También se tomaron declaraciones a testigos que se encontraban en la zona al momento del siniestro, y ambos vehículos —el Corsa y la moto Honda— quedaron secuestrados a disposición de la Justicia.
La víctima fue identificada como Octavio Marcelo Oliva Razzari, de 17 años, dato que sus familiares confirmaron a NoticiasNet y que también difundió en sus redes sociales la empresa de servicios funerarios Casa Rey. El adolescente conducía la moto involucrada en la colisión y murió como consecuencia del impacto.
Una vez que la fiscalía autorizó la entrega del cuerpo, sus restos fueron trasladados al cementerio de Viedma, donde se realizó la despedida en medio del dolor de su entorno cercano. La investigación judicial, de todos modos, sigue abierta: la autoridad a cargo de la causa necesita todavía reunir y analizar la totalidad de las pruebas reunidas en el lugar para poder establecer con precisión cómo se produjo el choque.
El despliegue en la escena del choque reflejó el protocolo habitual que se activa en Río Negro ante un siniestro vial con consecuencias fatales: intervención judicial inmediata, trabajo forense sobre el lugar y asistencia específica a la familia de la víctima a través de la Ofavi, el organismo pensado justamente para acompañar a quienes atraviesan este tipo de situaciones.
La coordinación entre la fiscalía, la Policía y el CIJ es la que, en los próximos días, deberá aportar los elementos necesarios para determinar si hubo alguna responsabilidad de alguno de los conductores involucrados en el cruce de Ruta Provincial N° 1 y Castelli, uno de los accesos que divide a dos barrios de Viedma y por el que circula a diario un volumen importante de autos y motos.