08/10/2026 - Edición Nº2864

Viedma

desarrollo energético

Viedma quiere su parte del boom energético: la Cámara de Comercio exige pasar de las promesas a los contratos

La entidad empresaria reclamó una mesa permanente entre Provincia, Municipio, compañías energéticas, gremios y sector privado. El objetivo es que las inversiones vinculadas a Southern Energy y al gasoducto San Matías Pipeline se traduzcan en compras, empleo y contratos para empresas locales.


por Redacción


Los grandes proyectos energéticos que avanzan sobre la costa rionegrina abren una oportunidad económica que Viedma no quiere dejar escapar. Pero desde la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de la capital provincial advierten que el desarrollo no se mide por la magnitud de las inversiones anunciadas, sino por cuánto de ese movimiento termina efectivamente dentro de la ciudad.

Después de la Jornada de Desarrollo de Proveedores vinculada a Southern Energy y al gasoducto San Matías Pipeline, la entidad empresaria valoró la convocatoria, pero planteó que ahora comienza la parte más importante: transformar las reuniones y la información en órdenes de compra, contratos y puestos de trabajo para empresas viedmenses.

El reclamo apunta directamente a la articulación entre el Gobierno provincial, el Municipio, las compañías energéticas y el entramado empresarial local. La Cámara quiere acelerar la conformación de una Mesa Permanente de Trabajo que permita anticipar las necesidades de los proyectos y preparar a las firmas de Viedma para competir por esos negocios.



 

El temor empresario: que el negocio energético pase de largo

El presidente de la Cámara de Comercio, Eric Solís, puso el foco en la situación que atraviesan actualmente los comercios y las pymes de la ciudad.

“El comerciante y el PyME de Viedma vienen haciendo un esfuerzo enorme para sostener las puertas abiertas, pagar los sueldos y bancar el día a día”, señaló.

En ese escenario, el desembarco de inversiones energéticas aparece como una posibilidad concreta para ampliar mercados y generar actividad, pero también como un desafío. Si las principales contrataciones quedan en manos de compañías de otras ciudades o provincias, buena parte del impacto económico podría no llegar al sector privado local.

“La jornada fue un paso importante para informarnos, pero lo que la gente del sector necesita saber hoy es cómo y cuándo eso se transforma en trabajo concreto para las empresas de la ciudad”, sostuvo Solís.

Y marcó el límite que pretende poner el sector empresario: “No queremos que las oportunidades pasen de largo o que las absorban firmas de afuera; el verdadero desarrollo se va a ver cuando el derrame quede en Viedma”.
 

La propuesta para que las pymes locales entren en la cadena energética

La Cámara propone que la mesa permanente reúna a Provincia, Municipio, empresas energéticas, gremios y representantes del sector privado. La idea es que ese ámbito permita conocer con anticipación qué bienes, servicios y trabajadores demandarán los grandes proyectos.

Entre las herramientas planteadas aparecen un registro actualizado de las capacidades empresariales de Viedma, asistencia técnica y financiera para las pymes y capacitaciones específicas para mejorar sus posibilidades de convertirse en proveedoras de la industria energética.

El objetivo es que la discusión no quede limitada a la generación de expectativas. Para la entidad, la clave será lograr que las empresas locales puedan acceder a las licitaciones, compras y contrataciones que surgirán alrededor de las nuevas inversiones.

“Desde la Cámara estamos siempre para proponer y construir. Por eso le pedimos al Gobierno provincial y al Municipio acelerar la conformación de la Mesa de Trabajo que conversamos en su momento”, expresó Solís.
 

El desafío para Provincia y Municipio

La discusión también coloca una responsabilidad concreta sobre las autoridades provinciales y municipales: cómo garantizar que Viedma sea parte de la cadena de valor y no solamente el lugar desde donde se observa el desarrollo energético de Río Negro.

La Cámara sostiene que una mesa donde estén sentados todos los actores permitiría ordenar la oferta local y vincularla con las necesidades de las empresas que llegarán a la región.

“Si nos sentamos a la mesa el sector público, los comerciantes, las empresas energéticas y los gremios, vamos a garantizar que los contratos, las compras y la mano de obra se queden acá”, afirmó Solís.

La disputa, en definitiva, no pasa solamente por atraer inversiones. El planteo empresario es qué ocurre después de que llegan: quién vende, quién presta los servicios, quién consigue empleo y qué parte de los millones que movilizarán los proyectos energéticos queda circulando en Viedma.

Por eso, el mensaje de la Cámara a las autoridades fue directo: “Es el momento de pasar de las charlas a los hechos”.