El concejal peronista de Bariloche Leandro Costa Brutten anunció este miércoles su intención de renunciar después de reconocer un episodio de violencia contra su exesposa. La decisión, comunicada en su perfil personal de Facebook, provocó una fuerte repercusión: la publicación superó los 200 comentarios, entre pedidos para que continúe en el cargo y mensajes que respaldaron su apartamiento.
Según el relevamiento publicado por Bache3000, el grupo más numeroso de respuestas le solicitó que reconsiderara su salida del Concejo Municipal. También hubo intervenciones que pusieron el foco en la mujer afectada y en las responsabilidades que implica ejercer un cargo público. Esas reacciones corresponden a los comentarios de una publicación y no permiten establecer una posición general de los vecinos de Bariloche.
En su relato, el dirigente reconoció que intentó quitarle el teléfono a su exesposa mientras ella lo filmaba. Describió lo sucedido como «un forcejeo violento con intención de quitarle el teléfono con el que ella con todo derecho intentaba filmarme». Además, calificó su conducta como repudiable e ilegal y anunció que responderá por sus actos ante la Justicia.
«Voy a asumir como corresponde la responsabilidad en sede judicial y reconocer todo lo sucedido para asumir mi culpa total por mi repudiable actitud», expresó. Costa Brutten pidió perdón a su exesposa y a su familia. La información difundida no detalla si existe una denuncia judicial ni si se dispusieron medidas de protección.
El concejal vinculó directamente su decisión de dejar la banca con lo ocurrido. «Voy a cumplimentar inmediatamente mi renuncia como concejal de San Carlos de Bariloche por carecer de aptitud moral y legal para representar a los barilochenses», sostuvo. Hasta lo informado, no se precisó si la presentación formal había ingresado al Concejo ni si el cuerpo había iniciado su tratamiento.

Entre las respuestas aparecieron pedidos para que evitara una decisión inmediata. «No renuncies impulsivamente. Tomate el tiempo necesario, buscá asesoramiento y afrontá lo que corresponda», escribió una usuaria. Otros comentarios defendieron su desempeño como concejal o plantearon separar su vida personal de la función pública, un argumento que también fue cuestionado dentro de la misma publicación.
Otras intervenciones respaldaron el apartamiento y señalaron que el reconocimiento debía estar acompañado por consecuencias. «Y ha hecho lo correcto apartándose del cargo y función», expresó una comentarista. También hubo mensajes centrados en la persona afectada: «La disculpa real y humilde es hacia quien sufrió tu desafortunada actitud», escribió otra usuaria. Las respuestas expusieron posiciones distintas sobre cómo debe actuar un representante público ante un episodio de violencia que él mismo admite.
El anuncio repercute además en el peronismo barilochense, a pocas semanas de las elecciones de convencionales constituyentes del 1 de noviembre. Costa Brutten, referente del sector sorista, participa en el armado de Fuerza Bariloche para esa votación. Mientras recibe pedidos para continuar, queda pendiente conocer si formalizará la renuncia anunciada y cómo resolverá el espacio político su salida de la banca y su participación en la campaña.