por Redacción
La legisladora de Cambia Río Negro, Patricia Mc Kidd, salió al cruce de su par de la Coalición Cívica-ARI, Fernando Frugoni, en una disputa que combinó el debate por las tarifas de gas con cuestionamientos sobre la identidad política de ese espacio. “El ARI es una estafa electoral”, lanzó, al reprocharle su posicionamiento frente al diputado nacional Aníbal Tortoriello.
El enfrentamiento se originó luego de que Frugoni acusara a Tortoriello de haber votado contra la Zona Fría, una modificación que, según sus cuestionamientos, tendría consecuencias sobre las facturas de gas. Mc Kidd respondió que la reforma había sido aprobada recientemente y sostuvo que todavía no existían nuevas facturas que permitieran presentar esos aumentos como un hecho consumado.

“Una cosa es discutir los posibles efectos de una reforma y otra muy distinta es presentar una estimación como si fuera un hecho consumado”, planteó Mc Kidd. La legisladora consideró que la discusión sobre el costo de los servicios públicos requiere precisión y acusó a sus adversarios de utilizar la preocupación económica de los usuarios con fines políticos.
La discusión tiene como trasfondo la votación de los cambios en el régimen de Zona Fría. De acuerdo con el planteo de Mc Kidd, los legisladores libertarios acompañaron la modificación, entre ellos Tortoriello, la diputada Lorena Villaverde y el senador Enzo Fullone.
Sin embargo, el cruce no quedó limitado a las consecuencias tarifarias. La legisladora trasladó la discusión al plano provincial y cuestionó la relación política entre la Coalición Cívica-ARI y el gobernador Alberto Weretilneck, al señalar una supuesta contradicción entre las críticas al Gobierno nacional y el vínculo con el oficialismo rionegrino.
“Mientras su jefe político, Alberto Weretilneck, intenta hacer buena letra con el Gobierno nacional, sus aliados salen a cuestionar al Gobierno que está tratando de ordenar una situación económica compleja”, afirmó Mc Kidd. Luego insistió en que, a su entender, las críticas responden a una doble vara política.
La legisladora también apeló al recorrido electoral del ARI para profundizar sus cuestionamientos. Sostuvo que dirigentes que hoy cuestionan a Tortoriello llegaron a la política acompañando un proyecto que buscaba cambiar Río Negro y poner fin al gobierno de Weretilneck.
Según su interpretación, quienes votaron por esa alternativa esperaban una oposición al oficialismo provincial y no un acercamiento posterior. “Los votantes los acompañaron porque creyeron en esa alternativa, no para que terminaran acomodándose en el oficialismo provincial”, expresó.
La acusación de “estafa electoral” fue el punto más fuerte de la respuesta de Mc Kidd y trasladó el conflicto desde la discusión por el gas hacia la representación política de los votantes rionegrinos. La legisladora cerró su intervención con una pregunta dirigida al ARI: “Si eso no es una estafa electoral a quienes confiaron en ellos, ¿qué es?”.
El episodio expone las diferencias entre sectores que cuestionan decisiones del Gobierno nacional y mantienen posiciones distintas frente al oficialismo de Río Negro. En ese escenario, la Zona Fría funcionó como disparador de una disputa más amplia sobre alianzas, coherencia política y el papel de la oposición provincial.