por Redacción
La contratación de los baños de la Feria Municipal de Viedma sumó un nuevo capítulo político. Mario Sabbatella cuestionó la dimensión ética de la adjudicación a una empresa vinculada familiarmente con el intendente Marcos Castro y advirtió que el cumplimiento de las normas no garantiza, por sí solo, una gestión transparente.
«Que una decisión sea legal no significa, necesariamente, que sea la más adecuada desde el punto de vista ético e institucional», planteó Sabbatella, quien remarcó que la administración de recursos públicos exige prudencia y responsabilidad para evitar dudas sobre posibles conflictos de intereses.

El dirigente aclaró que su planteo no implica afirmar que existieron irregularidades administrativas ni cuestionar sin pruebas la capacidad de la empresa adjudicataria. Sin embargo, consideró que los funcionarios deben extremar los cuidados cuando existen vínculos familiares entre quienes ejercen responsabilidades públicas y quienes contratan con el Estado.
«La confianza no se reclama: se construye», sostuvo, al reclamar decisiones transparentes y reglas claras que prioricen el interés público por encima de cualquier consideración personal o familiar.
Sabbatella adelantó que impulsará en el Concejo Deliberante una modificación de la normativa municipal para establecer límites a las contrataciones públicas cuando existan vínculos familiares con funcionarios que intervienen en ellas.
La iniciativa buscará incorporar mecanismos de prevención de conflictos de intereses y fortalecer los controles. El planteo vuelve a poner bajo discusión los criterios éticos que deben regir el uso de fondos públicos en Viedma, más allá de que los procedimientos cumplan formalmente con la normativa vigente.