20/10/2026 - Edición Nº2876

Viedma

conflicto comercial en Viedma

La feria de Sol de Mayo desató un reclamo de más de 200 comerciantes

La Cámara de Comercio cuestionó la autorización de la Expo Saladita Sin Fronteras y prepara una presentación ante el intendente. El sector denuncia una competencia desigual y reclama revisar las tasas que pagan los negocios habilitados.


por Redacción


La realización de la Expo Saladita Sin Fronteras en el predio del club Sol de Mayo generó un conflicto con comerciantes de Viedma y Carmen de Patagones. La Cámara de Comercio local prepara una presentación ante el intendente para cuestionar las condiciones en las que funcionó la feria y pedir que no se repita una experiencia similar.

El presidente de la entidad, Eric Solís, anticipó que buscarán reunir las firmas de más de 200 comerciantes de Viedma, con adhesiones del sector de Patagones. El reclamo apunta tanto a la autorización del evento como a las diferencias de costos que, según sostienen, existen entre los vendedores itinerantes y los negocios que mantienen locales habilitados durante todo el año.
 

La autorización municipal, en el centro de la polémica

Solís contó que se enteró de la feria el jueves, a través de publicaciones en redes sociales, y que luego se comunicó con el intendente. Según su relato, el jefe comunal le respondió que se trataba de un evento privado en un espacio privado y que el Municipio no tenía intervención directa.

El dirigente cuestionó esa explicación y sostuvo que, por su experiencia en la organización de eventos, este tipo de actividades suele requerir autorizaciones municipales. También afirmó que consultó a funcionarios del área correspondiente, pero que no consiguió precisiones sobre las condiciones establecidas para el funcionamiento de la feria.

La Expo Saladita Sin Fronteras se desarrolló durante el fin de semana en el predio de Sol de Mayo, ubicado en Francisco de Viedma 1057. Según los antecedentes difundidos sobre el evento, el espacio fue alquilado por emprendedores de Córdoba y participaron vendedores de distintos puntos del país. La actividad no fue organizada por el club.
 

Comerciantes denuncian una competencia desigual

La Cámara sostiene que la feria coincidió con el fin de semana del Día de la Madre, una fecha importante para las ventas del comercio tradicional. Solís consideró que parte del consumo pudo haberse trasladado a los puestos itinerantes en lugar de permanecer en los locales de la ciudad.

“Venimos pidiendo auxilio hace un montón de tiempo, y que nos pase esto de la competencia desleal es como que nos están pateando en contra”, afirmó el dirigente.

El reclamo se produce en un contexto de caída de las ventas y presión de los costos fijos. Alquileres, impuestos y tasas municipales, provinciales y nacionales forman parte de las dificultades que enfrenta el sector. Para la Cámara, permitir actividades con condiciones tributarias diferentes puede profundizar la desventaja de los negocios que sostienen su actividad de manera permanente.
 

El reclamo por las tasas y los controles

Más allá de la feria, Solís pidió revisar la carga impositiva que afrontan los comercios locales. “Si a estas personas no les van a cobrar nada para poner un puesto, a nosotros mínimamente podrían cobrarnos un poco menos de tasas”, planteó.

El dirigente también relató que consultó a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y a la Policía Federal para conocer las posibilidades de intervención ante eventuales irregularidades. Según dijo, no obtuvo una respuesta que permitiera avanzar con controles inmediatos.

La Cámara prevé formalizar la presentación ante el intendente para que se aclaren los criterios utilizados para autorizar este tipo de eventos y se establezcan condiciones precisas para futuras ferias. El planteo pone en discusión no solo la actividad desarrollada en Sol de Mayo, sino también cómo se controla a los vendedores temporarios y qué obligaciones deben cumplir frente a los comercios establecidos.