por Redacción
La celebración del Día de la Capitalidad de Viedma quedó atravesada por una polémica política luego de que el vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, no fuera invitado al acto conmemorativo del 20 de octubre. La situación generó cuestionamientos dentro de Juntos Somos Río Negro y abrió un debate sobre el vínculo entre las diferencias políticas y el respeto institucional.
La crítica fue planteada por Laura Sierra, secretaria de Coordinación de la Legislatura provincial y militante del oficialismo, quien expresó su decepción por la ausencia de una convocatoria a la segunda autoridad de la provincia. «Hay ausencias que duelen. Y hay gestos que hablan por sí solos», sostuvo, al considerar que lo ocurrido no puede pasar inadvertido.
Sierra destacó la trayectoria política de Pesatti y su vínculo con la reivindicación histórica de Viedma como capital provincial. Recordó que el vicegobernador también fue intendente de la ciudad y que impulsó el reconocimiento del 20 de octubre como una fecha significativa para la identidad viedmense.
«Hay historias que merecen ser reconocidas, trayectorias que merecen respeto y fechas que deberían convocarnos por encima de cualquier diferencia», manifestó la funcionaria, quien cuestionó que una ceremonia destinada a celebrar la historia de la capital rionegrina dejara afuera a uno de sus referentes políticos.
En ese sentido, consideró que la decisión desvirtúa el espíritu de una conmemoración que debería reunir a las distintas representaciones institucionales. «Cuesta comprender que una celebración que debería honrar nuestra identidad, nuestra memoria y nuestra historia termine dejando afuera a quien tanto contribuyó a ponerlas en valor», afirmó.

Más allá de la situación particular del vicegobernador, Sierra puso el foco en las implicancias institucionales del episodio. «Las formas también son fondo. Las formas revelan cómo entendemos el poder, cómo convivimos con las diferencias y cuánto estamos dispuestos a respetar aquello que es de todos», señaló.
La dirigente de Juntos Somos Río Negro advirtió que los cargos públicos representan responsabilidades que trascienden a las personas que los ocupan y no deberían quedar condicionados por afinidades políticas o diferencias personales. En uno de los pasajes más contundentes de su pronunciamiento, sostuvo: «El respeto institucional no es un favor que se concede ni un privilegio que se retira. Es una obligación democrática».
Sus declaraciones trasladaron la controversia más allá del protocolo de un acto oficial y plantearon un cuestionamiento sobre la convivencia política dentro de la provincia. La ausencia de Pesatti, según la interpretación de Sierra, constituye un gesto con consecuencias que exceden la organización de una ceremonia.

«Excluir también comunica. A veces, el mensaje más fuerte no está en lo que se dice, sino en lo que se omite», expresó Sierra al cuestionar la decisión de no convocar al vicegobernador. También advirtió sobre el riesgo de que las diferencias entre dirigentes terminen determinando quiénes participan de acontecimientos institucionales.
La secretaria de Coordinación de la Legislatura sostuvo que la democracia requiere respeto cotidiano por las instituciones y reconocimiento de la historia compartida. «La democracia no se construye solamente votando. Se construye, todos los días, respetando las instituciones, reconociendo la historia y aceptando que las diferencias jamás pueden estar por encima de aquello que nos pertenece a todos», afirmó.
Finalmente, Sierra reclamó que las celebraciones por la Capitalidad estén a la altura de la historia de Viedma y advirtió que las disputas políticas no deben debilitar las instituciones. «Los cargos pasan, los gobiernos cambian y las diferencias políticas son parte de la democracia. Pero las instituciones deben permanecer», concluyó.