29/10/2026 - Edición Nº2885

Viedma

salud pública

El Zatti restringió la atención durante las jornadas de capacitación y hubo quejas de pacientes

La realización de las jornadas hospitalarias redujo la atención habitual en el principal hospital público de Viedma. Usuarios denunciaron dificultades para acceder a consultorios, retirar medicamentos y realizar trámites, y cuestionaron que las actividades se desarrollaran en espacios centrales del establecimiento.


por Redacción


La realización de las XV Jornadas Hospitalarias y IV Jornadas Zonales de Capacitación en el Hospital Artémides Zatti de Viedma generó malestar entre pacientes y vecinos por las restricciones en la atención. Durante las actividades, que se desarrollaron a lo largo de dos días, usuarios denunciaron suspensión de turnos y dificultades para acceder a distintos servicios del establecimiento.

La capacitación del personal sanitario es una herramienta necesaria para mejorar las prestaciones, pero la modalidad elegida quedó bajo cuestionamiento por su impacto en el funcionamiento cotidiano del hospital. Los reclamos alcanzaron a consultorios externos, traumatología, administración y farmacia, además de advertencias sobre las complicaciones que podrían enfrentar pacientes con tratamientos que requieren continuidad.



 

Sin turnos y con accesos modificados

Durante las jornadas, el acceso principal permaneció cerrado y se indicó el ingreso por el sector de guardia, destinado a las emergencias. También se observaron ventanas cubiertas con lonas y espacios de circulación ocupados por las actividades de capacitación, con exposiciones sobre nutrición, epidemiología, vacunación y otras temáticas sanitarias.

Según la información difundida durante el encuentro, no se habían programado turnos entre las 8 y las 14. Sin embargo, las quejas no se limitaron a las consultas médicas: también hubo dificultades para quienes concurrieron a retirar medicamentos o realizar gestiones administrativas.

La reducción de la atención provocó enojo entre usuarios que llegaron al hospital sin conocer el alcance de las restricciones. Uno de los reclamos mencionó incluso el caso de una persona que necesitaba acceder a un tratamiento de quimioterapia, aunque no se precisaron públicamente las circunstancias ni el resultado de esa situación.
 

El debate por la organización de las jornadas

Las actividades fueron organizadas junto con el Ministerio de Salud de Río Negro y ocuparon sectores centrales del edificio. Mientras se destacó la convocatoria y la participación de profesionales, las quejas de los pacientes pusieron el foco en las consecuencias de desarrollar el encuentro dentro del hospital en horario de atención.

“Entiendo que es totalmente necesario que se capaciten, pero no se puede cerrar prácticamente el hospital. Debería hacerse de otra forma o escalonada, porque no se puede dejar de atender”, fue uno de los cuestionamientos expresados durante la polémica.

Entre las alternativas planteadas apareció la posibilidad de utilizar un salón externo o distribuir las capacitaciones en distintos horarios, para evitar interferencias con la circulación de pacientes y el funcionamiento de los servicios esenciales.


 

Capacitación y atención, una tensión pendiente

La controversia no se centró en la necesidad de actualizar los conocimientos del personal sanitario, sino en cómo organizar esas instancias sin restringir el acceso a la salud pública. Para quienes dependen del Zatti, las dificultades denunciadas dejaron en evidencia la importancia de anticipar medidas de atención y comunicación cuando se modifica el funcionamiento habitual.

Los reclamos también abrieron interrogantes sobre la información brindada a los usuarios antes de las jornadas y sobre los mecanismos previstos para garantizar prestaciones que no pueden postergarse. En particular, las situaciones vinculadas con tratamientos y medicación requieren respuestas claras para evitar que los pacientes queden expuestos a incertidumbre.

El desafío para las autoridades sanitarias es compatibilizar la formación de los equipos con la continuidad de la atención. La capacitación es parte del funcionamiento del sistema de salud, pero su organización debe contemplar las necesidades de una comunidad que depende del hospital público para consultas, tratamientos y trámites cotidianos.