por Redacción
Alberto Weretilneck confirmó que Río Negro adelantará sus elecciones de 2027 y las separará de los comicios nacionales. El anuncio, realizado durante una entrevista en A Dos Voces, por TN, expone una decisión de fuerte peso político para el oficialismo provincial, que podrá disputar su continuidad en una elección concentrada en el escenario rionegrino. Sin una fecha definida, el gobernador anticipó cómo organizará la competencia mientras combinó elogios al programa de Javier Milei con un reconocimiento de las dificultades económicas que atraviesan las familias.
“Vamos a adelantar las elecciones”, aseguró el mandatario. El desdoblamiento permitirá que la disputa provincial transcurra por fuera de la elección presidencial, una separación que puede favorecer la estrategia de Juntos Somos Río Negro al reducir la influencia directa de las candidaturas nacionales. Aunque todavía falta conocer la convocatoria, Weretilneck dejó planteada una de las principales decisiones con las que el oficialismo buscará ordenar el camino hacia 2027.
El gobernador también respaldó la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y defendió que los partidos definan sus propios candidatos. Su posición favorece un esquema en el que la selección de postulantes dependa de los mecanismos internos de cada fuerza. El alcance de esa participación dependerá de las reglas partidarias, pero desaparecería la instancia abierta en la que los ciudadanos pueden intervenir sin estar afiliados.
La combinación de ambas definiciones tiene una consecuencia política concreta. Mientras el adelantamiento separa la discusión provincial de la nacional, la eliminación de las PASO devuelve a los partidos la responsabilidad exclusiva de resolver sus candidaturas. Son dos debates distintos, pero ambos afectan las condiciones de la competencia electoral. En la entrevista, el gobernador expresó su respaldo a esos cambios sin precisar una fecha para la votación rionegrina.
En materia económica, Weretilneck destacó la baja de la inflación, la reducción del déficit fiscal y la menor emisión monetaria. También valoró el alineamiento argentino con Estados Unidos y los países de Occidente. “Me parece que también hay cosas que la Argentina necesitaba desde hace muchísimos años para ser competitiva”, afirmó. Incluso consideró posible una reelección presidencial de Milei, al señalar que no descartaría que pudiera permanecer “cuatro años más”.

Sin embargo, su propio diagnóstico sobre la economía familiar mostró los límites de ese balance favorable. El mandatario reconoció que los ingresos de los hogares rionegrinos no alcanzan para cubrir los gastos y señaló el peso de las tarifas. Según el ejemplo que presentó, una familia que antes destinaba entre $170.000 y $200.000 al gas y la electricidad puede enfrentar ahora facturas de $600.000. “Ese dinero no está más en el resto de los gastos”, admitió.
La tensión quedó expuesta en su intervención. Weretilneck valoró los resultados generales del programa económico, pero describió una situación en la que los servicios absorben una porción creciente de los ingresos y reducen el consumo. También advirtió sobre el impacto de las importaciones en los comercios del interior. Su reconocimiento plantea una pregunta que los anuncios de inversión no resuelven por sí solos, cuánto de la mejora que celebra el Gobierno llega efectivamente a los hogares.
Para sostener su perspectiva favorable, el gobernador afirmó que “Neuquén y Río Negro son las dos provincias que han creado empleo privado en el gobierno de Milei” y mencionó un crecimiento del 3,2% en el último año. Además, aseguró que la región construye “el hub exportador de energía más importante de América Latina”. Según su exposición, tres grandes iniciativas podrían generar exportaciones cercanas a los US$30.000 millones una vez operativas, una proyección futura que todavía debe traducirse en beneficios concretos para la población.
El contraste también apareció al hablar de infraestructura. Weretilneck denunció el abandono de las rutas nacionales 22 y 151 y sostuvo que la provincia deberá recibirlas para avanzar con las obras. “Me tengo que hacer cargo mañana, porque si no, no tengo solución”, expresó. Así, mientras elogió la reducción del déficit nacional, reconoció que Río Negro tendrá que asumir la respuesta frente al deterioro de corredores fundamentales para la actividad productiva.
El gobernador también cuestionó la situación del sistema universitario y del PAMI, rechazó los ataques presidenciales a la prensa y defendió la libertad de expresión. Pero esas diferencias convivieron con un respaldo explícito a aspectos centrales del rumbo económico. Con las elecciones provinciales adelantadas, Weretilneck buscará disputar la continuidad de su espacio en un calendario propio, mientras deberá explicar cómo compatibiliza sus elogios al modelo nacional con una realidad que él mismo describió, familias cuyos ingresos no alcanzan y una provincia obligada a responder por el abandono de infraestructura nacional.